Miqueas fue un profeta de origen campesino de finales del siglo VIII a. C., proveniente de Moreshet​-Gat, al Oeste de Hebrón, una pequeña aldea de la fértil llanura de Sefela a unos 30 kilómetros al suroccidente de Jerusalén. Fue autor del libro de la Biblia que lleva su nombre.

No debe confundirse con Miqueas hijo de Imla, que vivió en el reinado de Acab (1 Reyes 22:8). No sabemos las circunstancias en que recibió su llamamiento. Efectuó su tarea porfética en una época particularmente dramática por causa de las invasiones de Asiria. Actuó bajo los reinados de Jotan, Acaz y Ezequías (1:1), o sea, durante los períodos 740-686 a.C. antes y después de la toma de Samaria por los asirios (721).

Fué contemporáneo de Amós, Oseas e Isaías, aunque nada sabemos de sus posibles relaciones. Su vigorosa personalidad (3:8) se asemeja a la de Amós.  Como otros profetas, condenó la injusticia social en Samaria y en Jerusalén. Estos abusos indignaban intensamente al profeta por cuanto él mismo descendía de una  humilde familia campesina. Sus sermones fueron dirigidos principalmente contra Jerusalén, por lo que probablemente predicó poco tiempo contra Samaria.

En cuanto al contenido del libro, se distinguen 4 partes bien definidas, en las cuales se entrelazan amenazas de juicio contra Judá e Isreal, por un lado,  y esperanzas de restauración mesiánica por otro.

1.- El proceso de Israel 1-3.

2.- Promesas a Sión 4 y 5.

3.- Reproches y amenazas contra Israel 6:1-7:7.

4.- Promesas a Sión 7:8-20.

Miqueas es sobre todo el profeta del juicio. Dios aparece como el juez universal. Por lo demás, sólo se acentúan aquellos atribuidos que constituyen el fundamento de su predicación profética:  La grandeza de Dios, su santidad, su ira y su gran misericordia.

Miqueas, como los otros profetas, abunda en grandes enseñanzas morales. En el capitulo 6:8 resume admirablemente todo el contenido de la predicación de sus predecesores o contemporáneos: “practicar la justicia (Amós), amar la misericordia (Oseas) y caminar humildemente con tu Dios (Isaías).

Miqueas vivió un tiempo de guerra cruel. Vio desatarse la guerra entre el Reino del Norte y el Reino del Sur, con 120.000 muertos en el Reino del Sur (2 Crónicas 28:6) sin mencionar las víctimas del Reino del Norte. Después Asiria, una gran potencia militar de su época aplasta al Reino del Norte, sólo un milagro pudo evitar que estos mismos ejércitos entraran en Jerusalén (2 Crónicas 32).

Miqueas interpretó estos acontecimientos como el castigo de Dios sobre el Reino del Norte por pecados como: idolatría, adoración de Baal, sacrificios rituales de niños, magia y encantamientos (2 Reyes 17:16-17). Dichas actividades ahora se iban infiltrando hacia el sur, hacia Judá. De tal manera que Miqueas se refirió a Jerusalén como “lugar alto”, nombre común que se le daba al lugar de adoración a dioses paganos (Miqueas 1:5), predicando así que el Juicio que cayó sobre el Reino del Norte caería ahora sobre Judá por causa de su desobediencia a Dios.

Sin embargo, no todo en el libro de Miqueas es juicio y castigo. Miqueas ve una luz en las tinieblas, percibió un majestuoso Dios que gobierna sobre todo suceso, que castigó a su pueblo solo para purificarlo y restaurarlo. También formuló algunas de las más francas predicciones de destrucción que hay en la Biblia, e hizo algunas de las más claras predicciones sobre Jesús, el Mesías, el Libertador que vendría a salvar a Israel.

Tú, enemiga mía, no te alegres de mí, porque aunque caí, me levantaré; aunque more en tinieblas, Yejová será mi luz.

Miqueas 7:8

 

Sobre todo, el libro ha tenido especial interés por su profecía sobre el origen del Mesías, una de las más concretas del Tanaj (antiguo testamento), y con la cual el libro culmina sus ideas escatológicas:

“Mas tu Belén Efrata, aunque menor entre las familias de Judá, de ti ha de salir

aquel que ha de dominar en Israel” (5:1-5)

En el Tanaj los evangelistas reconocen en Belén Efrata la designación del lugar de nacimiento del Mesías. La profecía se cumple en Yeshúa, nacido en Belén de Judea en tiempo del rey Herodes (Mt 2:1-6; Jn 7:42).

El Dios del juicio también es el Dios del perdón.

 

 

Fuente y agradecimiento:

https://es.wikipedia.org/wiki/Miqueas_(profeta)

Diccionario Ilustrado de la Biblia. Editorial Caribe.

 

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