El Desierto de Judea, testigo de muchos acontecimientos bíblicos junto al Río Jordán que pasa por este desierto y donde, en su lado norte-este del desierto se encuentran Jericó y Bethabara, éste último, lugar donde Juan hijo de Zacarias, bautizaba (Juan el Bautista). Josué, mano derecha de Moisés y a quién el Eterno apartó para que encabezara la entrada del pueblo de Israel a la tierra prometida, fue el primero en abrir las aguas del Jordán.

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JOSUE

3:13 Y cuando las plantas de los pies de los sacerdotes que llevan el arca de Jehová, Señor de toda la tierra, se asienten en las aguas del Jordán, las aguas del Jordán se dividirán; porque las aguas que vienen de arriba se detendrán en un montón.

3:14 Y aconteció cuando partió el pueblo de sus tiendas para pasar el Jordán, con los sacerdotes delante del pueblo llevando el arca del pacto,

3:15 cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán, y los pies de los sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados a la orilla del agua (porque el Jordán suele desbordarse por todas sus orillas todo el tiempo de la siega),

3:16 las aguas que venían de arriba se detuvieron como en un montón bien lejos de la ciudad de Adam, que está al lado de Saretán, y las que descendían al mar del Arabá, al Mar Salado, se acabaron, y fueron divididas; y el pueblo pasó en dirección de Jericó.

Fue la primera vez que el pueblo de Israel pisaría el Desierto de Judea, para ello, antes debían atravesar el Río Jordán ubicado en el valle del Desierto. El cruce del Jordán ocurre cuando el Eterno “abre” las aguas para que el pueblo entrara en lo seco, dividiendo las aguas, así como en el día tercero de la creación:

GENESIS

1:9 Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar (en un montón), y descúbrase lo seco. Y fue así.

1:10 Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno.

Pongamos nuestro enfoque en esta parte de la geografía, en el Valle del Desierto donde está el Jordán, y busquemos en la historia al profeta Elías.   [En hebreo: Eliya] Significa Yahvéh es Dios (o Mi Dios es Yahvéh). Una de las característica que distinguía a Elías era su vestimenta y por ella todos sabían que se trataba de él:

2 REYES

1:8 Y ellos le respondieron: Un varón que tenía vestido de pelo, y ceñía sus lomos con un cinturón de cuero. Entonces él dijo: Es Elías tisbita.

Elías fue enviado finalmente por YHVH al Jordán:

2 REYES

2:6 Y Elías le dijo (a Eliseo): Te ruego que te quedes aquí, porque Jehová me ha enviado al Jordán. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Fueron, pues, ambos.

2:7 Y vinieron cincuenta (50 nos habla de Vida, de Torah, y tiene conexión directa con el número 8 que es “un nuevo comienzo”, “resurrección”, “señal de pacto”. Ver artículo de la Letra NUN aquí) varones de los hijos de los profetas, y se pararon delante a lo lejos; y ellos dos se pararon junto al Jordán.

2:8 Tomando entonces Elías su manto, lo dobló, y golpeó las aguas (usó la unción sobre el manto como llave para “abrir” el jordán), las cuales se apartaron a uno y a otro lado, y pasaron ambos por lo seco. (Elías sale de los “límites” de la tierra prometida junto con Eliseo)

2:9 Cuando habían pasado, Elías dijo a Eliseo: Pide lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea quitado de ti. Y dijo Eliseo: Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí.

2:10 El le dijo: Cosa difícil has pedido. Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te será hecho así; mas si no, no.

2:11 Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino.

……. Después Eliseo toma el manto de Elías, y  golpea las aguas de Jordán, éstas se separan nuevamente (Usa el manto “como llave” para abrir) y Eliseo entra de nuevo en la Tierra prometida. Esta es la segunda y tercera vez que el Jordán es abierto.

Moisés usó “su vara” para abrir las aguas del Mar Rojo porque la unción se encontraba allí,  en su vara, Elías y Eliseo usaron “el manto” para abrir las aguas del Río Jordán porque la unción se encontraba el manto.

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Con el tiempo, aparece otro profeta en escena: Juan el Bautista, aparece en el Desierto de Judea, en el rio Jordán, realizando un rito de purificación para arrepentimiento, rito que practicaban los hijos de Zadok, congregación de Levitas que se oponían a las doctrinas y actos del “Sanedrín existente” y  se retiraron a vivir apartados de la ciudad, en el Desierto de Judea. De estos “hijos de Zadok”, Juan era uno. Entendemos ahora por qué Juan al ver acercarse a los fariseos y saduceos, los recibía con las siguientes palabras:

MATEO

3:7 Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera?

3:8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento,

3:9 y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.

3:10 Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego.

3:11 Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.

Lucas nos confirma que Juan vivía en el Desierto de Judea:

 

desiertodejudea:

LUCAS

1:80 Y el niño crecía (Juan), y se fortalecía en espíritu; y “estuvo en lugares desiertoshasta el día de su manifestación a Israel.

 Juan  aparece vestido de pieles y ceñido su lomo con un cinto de cuero.

MATEO

3:4 Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre.

En las escrituras y fuera de ellas, las vestiduras definen el “estatus” de la persona, a que grupo pertenecen, que religión, que organización política, que pandilla, etc. etc. siempre son las vestiduras las que sin hablar nos indican el estatus o la filosofía a la que sirven o pertenecen, así los fariseos tenían sus vestiduras, también los Saduceos, los Esenios vestían de blanco, un Rey sin su vestidura se confunde con su pueblo….  En las escrituras, en este caso, las vestiduras estaban definiendo a Elías y a Juan como “profetas” celosos y temerosos de Dios que compartían el mismo espíritu,  en otras palabras, ambos siendo diferentes personas, tenían el mismo “espíritu”, espíritu de profeta, unción de profeta. Ambos vivían también alejados del pueblo, Elías en el Monte Carmelo y Juan en el Desierto de Judea.

Otra cosa importante es saber que en la cultura hebrea, como podrán leer en las Escrituras, el lugar más importante de una casa  o de un pueblo es “la Puerta”, allí era el sitio donde “se sentaba” el dueño de la propiedad y desde ahí mandaba, desde ahí también  se juzgaba. Si esta costumbre la trasladamos al acontecimiento del Jordán, encontramos que no podía ser en otro río donde el Profeta Juan bautizara, porque fue en esa área por donde el pueblo de Israel entró a la tierra prometida y el Profeta Elías “salió” de ella, ambos dividiendo las aguas, esa área es la “Puerta” de la casa que el Eterno preparó para hacer heredar a su pueblo Israel la tierra prometida,en el Valle del desierto de Judea, desierto donde también tuvo lugar el ayuno de 40 días y 40 noches, y las tres  tentaciones que Yeshúa (Jesús) venció.

Y fue en esa área del Desierto de Judea y en la “puerta” que el “Espíritu que tenía Elías”, espíritu de profecía, se manifestó en la humanidad de Juan hijo de Zacarías, de los hijos de Zadok, clamando en el desierto arrepentimiento y corrección.

MALAQUIAS

3:1 He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí; y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el mensajero del pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho Jehová de los ejércitos.

Sus palabras y el lugar donde se proclamarían las describió Isaías (Isaías 40:3-5), y su vestimenta (2 Reyes 1:8), confirman que Juan tenía el espíritu de Elías.

Yeshúa (Jesús) se refiere a Juan el bautista como:

MATEO

11:10 Porque éste es de quien está escrito (En Malaquias 3:1):

 He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz,

 El cual preparará tu camino delante de ti.

Pero, ¿Juan era Elías? Por el texto de Malaquías, que en el capítulo 3, se habla del un mesajero que será enviado delante del mensajero del pacto (el que trae el pacto), y éste mensajero del pacto entrará en su templo (En épocas de Juan si existía templo) y del cuál testifica Yeshúa que era Juan; y, en el capítulo 4,  Malaquías habla de que Elías ha de venir en los tiempos finales y lo confirma Apocalipsis con la aparición de sus dos testigos, o por lo menos la descripción del poder (unción) de esos dos testigos apuntan a Elías y a Moisés:

APOCALIPSIS

11:6 Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía (ELIAS); y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga (MOISES), cuantas veces quieran. 

MALAQUIAS

4:1 Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama.

4:2 Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada.

4:3 Hollaréis a los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies, en el día en que yo actúe, ha dicho Jehová de los ejércitos.

4:4 Acordaos de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel.

4:5 He aquí, yo os envío el profeta Elías, “antes que venga el día de Jehová, grande y terrible.”

4:6 El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición.

Juan no era Elías, Juan tenía el espíritu de Elías, el espíritu de mensajero de las palabras del Eterno. Por tal razón Juan respondió con un “No”:

JUAN

1:21 Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta?

¿Cuál profeta?, ¿Se estarán refiriendo al mismo Elías? No tiene sentido, ¿De quién habla?

 

DEUTERONOMIO

 Y respondió: No.

1:22 Le dijeron: ¿Pues quién eres? para que demos respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo?

1:23 Dijo: Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías. (Isaías 40:3-5)

1:24 Y los que habían sido enviados eran de los fariseos.

 

isaias

 

Personalmente pienso que  Elías deberá entrar nuevamente por el Río Jordán, por la puerta de entrada a la tierra prometida, la misma puerta por donde salió, y traerá la misión de unificar los hogares antes de que venga el día de YHVH, grande y terrible, día de juicio para muerte o vida. Hoy día ubicado en el territorio llamado Cisjordania el cual en disputa. Según el derecho internacional este territorio no pertenece a ningún estado, pues desde 1948 Jordania renunció a su soberanía. Actualmente “ocupado” por palestinos. Podríamos decir que la Puerta de la Tierra prometida actualmente se encuentra secuestrada y a punto de sufrir gran violencia. Y me pregunto en cuanto a Elías…. ¿Será esta unificación de los hogares el ordenamiento del hogar de Isaac? ¿Poner orden entre los hijos de Isaac: Jacob (Hebreos) y Esaú (Arabes)? En el capítulo 33 de Génesis (Bereshit) podemos leer como será esta unificación, esta restauración. El que tenga ojos para ver que vea.

Retomando…., Juan aparece en la Puerta pero no abre el Jordán porque él ya estaba dentro de los límites de la tierra prometida, Yeshúa (Jesús) aparece en el Jordán, como uno mas del pueblo, para ser purificado en aguas para arrepentimiento, ambos en la “Puerta”. Hay mucho por el cual meditar, el Jordán lugar de reunión de Ungidos, Mensajeros y Profetas…..

Es curioso que este hecho de ser el Río Jordán la “Puerta”, coincida con la “tradición actual” y establecida después del siglo III D.C., de añadir en el ritual de la Fiesta de Pésaj una 5ta copa de vino junto con  la colocación de una silla  adicional en la mesa, y la tradición desde antes del siglo III A.C.  de “abrir la puerta principal de la casa, antes de comenzar la cena para ver si llegó Elías“.  ¿Tiene sentido?

……. He aquí, yo os envío el profeta Elías, “antes que venga el día de Jehová, grande y terrible.”

Misión:

El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición….

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Ahora tenemos mejor visión y entendimiento espiritual de los acontecimientos en Israel, ahora sabemos con mayor precisión  hacía donde dirigir nuestras oraciones, la importancia de clamar por la paz de Israel, pues la paz de Israel (Jacob) es la reconciliación con Esaú, él (Israel),  que aún se halla atormentado por temor a Esaú (Angustia de Jacob), y debe aún pelear con el ángel en Mahanaim (Reunión de dos campamentos), porque su orgullo debe ser quebrantado y su muslo (fuerza) debilitado e ir en humildad hacía su hermano Esaú (los Arabes), (Génesis 32) y reconocerlo a él (a Esaú) como el primogénito de Isaac, reconocer que él, aunque deseó intensamente la primogenitura, no le correspondía y mucho menos  tener que engañar a su padre para obtenerla. El hogar de Isaac debe ser restablecido, porque en Abraham fue la promesa. En otras palabras, la promesa fue o comenzó desde la raíz,  por eso los dos hijos de Isaac llevan la bendición y la promesa en si mismos hasta que sean realidad en sus vidas. Por el Jordán debe entrar Elías, por ahí debe entrar la unificación familiar antes del gran día de YHVH.

En el año 1948, Israel vuelve a la tierra de su nacimiento (como en Génesis 31:13). Las aguas del Jordán se volverán a abrir y la unción que abrirá esa puerta estará en el proceso de la restauración de la casa del hijo de la Promesa: Los hijos de “Isaac”, y cuando esto ocurra, Esaú reaccionará así:

GENESIS

33:4 Pero Esaú corrió a su encuentro y le abrazó, y se echó sobre su cuello, y le besó; y lloraron. 

y responderá a Israel (Jacob):

33:8 Y Esaú dijo: ¿Qué te propones con todos estos grupos que he encontrado? Y Jacob respondió: El hallar gracia (Que encuentre perdón, embellecimiento) en los ojos de “mi señor” (Adón= Señor, patrón, jefe, mi lider o cabeza).  
33:9 Y dijo Esaú: Suficiente tengo yo, hermano mío; sea para ti lo que es tuyo. 

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Fuentes:

http://www.delacole.com/cgi-perl/medios/vernota.cgi?medio=israelenbsas&numero=Marzo%202007&nota=Marzo%202007-5

http://www.espiritualismo.org/utc/utc18.htm