Lejos de estar buscando cuál es el nombre verdadero del Eterno y entrar en discusiones, quiero hacerles llegar estas palabras con la finalidad de poner frente a ustedes una información que los lleve a meditar, hablar con el Eterno al respecto y tomar una decisión para hacer un cambio o no en sus vidas. Todos somos dueños de nuestras propias decisiones.

Judíos, árabes, cristianos y todos los que creen en la existencia de un solo ser Supremo. (monoteísmo), nos hemos referido al Eterno como D`OS, D-OS o DIOS, pero, ¿es correcto ese término para referirnos a nuestro Creador? Es una pregunta que jamás pensé que haría.

Gracias a  AMIA Cultura, tomé un curso virtual dictado por   el Moré JAIM BARUJ CHELGER quién hizo una afirmación que iluminó los ojos de mi entendimiento. Hoy deseo darles lo que recibí. Moré Jaim Baruj Chelger decía que era hora de comenzar a quitarnos esa expresión de nuestras mentes y boca para referirnos al Creador. Afirmación, que a mi parecer, es coherente y su eliminación de nuestro vocabulario digna de establecer.

Esta es su afirmación:

“Dios es una expresión errónea tomada de la cultura Greco Romana, porque Dios viene de Deus, y Deus de Zeus, y Zeus es hijo de Cronos, hijo del tiempo, y hablando de HaShem, nunca puedo pensarlo de que está supreditado (subordinado) al tiempo. HaShem es la infinitud, es lo trascendente, está mas allá del tiempo”.

¿Podremos decir que “a Dios no le interesa como lo llamemos ya Él ve la intención de nuestro corazón y sabe que no lo llamamos así por menospreciarlo”?. La verdad es que cuando el Creador te pone la verdad frente de ti es para que corrijas.  ¿Es ésta una verdad que debe causar una corrección en nosotros?

Mi pueblo perece
por falta de conocimiento;

Y es aquí donde debemos ser muy sinceros con nosotros mismos y  hacernos la siguiente pregunta pregunta:  ¿Realmente a quién le debe o no importar llamar al Eterno así, a Él o a nosotros? Ciertamente él conoce nuestros corazones, y sabe que no es mala nuestra intención y que muchos ignoramos esta información o  porque todos lo llaman así, y por eso nos “soporta”, porque conoce también que el calificativo  que usamos para describirlo, para invocarlo, para hablar de su sabiduría, es inadecuado, Él sabe que si lo llamamos  Dios (Zeus en griego) lo estamos minimizando, es decir estamos diciendo que la creación está por encima de Él y no Él por encima de su creación, igualmente pasa si lo llamamos “ser de luz” o “luz diurna” (que es el significado de la raíz de Deus en Latín), porque el Creador no es un “Ser de luz o una luz diurna” él es “la Luz”. En otras palabras y como ejemplo ilustrativo, el Eterno no es un bombillo, él es la electricidad ( que no se ve) que se manifiesta en luz en el bombillo (recipiente). El Creador sabe la verdad de ambas partes. Entonces, que respuesta hay para esta pregunta ¿A quién le debe de importar dejar o no de llamarlo Dios?

Ciertamente es al creyente, sin duda,   ya tiene frente suyo el conocimiento, es al que le debe de importar dejar de llamarlo así, y es cuando  la verdad es puesta frente a nosotros,  que el “conocimiento” ha sido mostrado y expuesto  a nuestra propia vista  que nos debe impulsar a  nosotros hacer el TIKUN (corrección) en nuestras vidas.

¿Es difícil hacer la corrección (TIKUN)?

Vivimos en un mundo ya acostumbrado a llamar al Eterno bajo este término inadecuado, tanto como que hasta en nuestras Biblias y hasta en las mismas traducciones de la Torah encontramos ese  término (traducción según la cultura Greco Romana),  y en artículos escritos por   rabinos y por cristianos. Los mensajes que vemos en la red que aluden a pasajes bíblicos usan la palabra Dios, inclusive decimos a cada rato ” que Dios te bendiga” cuando en realidad estamos diciendo “Que Zeus/Ser de luz te bendiga”. ¿Qué estamos haciendo? Conociendo ahora la verdad, ¿Nos gusta llamar al Creador de ese modo? ¿Debemos o no hacer corrección?.

La respuesta a la pregunta inicial es Sí, es difícil corregir por causa de la costumbre tan arraigada dentro de nosotros, costumbre que hasta nos puede estar haciendo sentir “extraños” al querer tratar de asimilar esta información que les traigo hoy. Digo  “Sentir extraños”, en el sentido de “temer” dejar de llamarlo así y no entender que en realidad lo que estamos haciendo es profanando su esencia, su carácter, su Nombre. Corregir esto es duro pero no imposible, todo depende de nosotros,…..  Sólo se necesita que tu y yo, individualmente, decidamos comenzar a quitarnos este término de nuestras bocas, si  nunca comenzamos nunca lo lograremos, nunca se nos sumarán otros, nunca se logrará el objetivo que es darle el valor real que se merece nuestro Creador.

Mediten esta información, hablenlo con el Eterno y que sea Él mismo quién ponga en el corazón lo que debemos hacer con esta información.NOMBRE

Les traigo parte del comentario hecho por Franklin González en el artículo “Bet – Alefato Hebreo – 2” a quién agradezco:

comentario BET- ALFABETO HEBREO – 2

Darle el puesto que merece nuestro Padre es tener “Temor de Yehová”, querer corregir y poner en práctica esta enseñanza sólo depende de nosotros.

PROVERBIOS

1:7 El principio de la sabiduría es el temor de Yehová;
Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.

 

ISAIAS:

6:5 Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos. 
6:6 Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas; 
6:7 y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado. 

Mi agradecimiento al Padre y Creador de todo lo que vemos y lo que no, al Grande y Único, Yehová, y al Moré JAIM BARUJ CHELGER por haber sembrado en mi esta semilla.

 

 

 

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