Hoy les entrego un mensaje que nos trae para nuestras vidas particulares la celebración de la 2da de las 3 Fiestas Solemnes donde es obligatorio la presencia de todo el pueblo en Jerusalén.

Para comenzar los invito a observar bien las dos imágenes numeradas con Nº. 1 y con el Nº. 2  abajo, ambas de hechos ocurridos en el mismo día pero en tiempos diferentes.

Monte Fuego

Inicialmente esta Fiesta Solemne se celebró después de la salida de Israel de Egipto.

EXODO

19:1 En el mes tercero de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en el mismo día llegaron al desierto de Sinaí.

Y a partir de allí, y de haber recibido la Torah y todas las instrucciones , Fiestas y leyes, es que se comienza a conmemorarla cada año.

50 días después de la fiesta de LAS PRIMICIAS, Fiesta donde se presentaba al Eterno los primeros granos de CEBADA, grano  con el que se hacía lo que se llamaba: «el Pan de los Pobres», el pan de la humildad. Insinuándonos así que para llegar a aceptar el compromiso con el Eterno, necesitamos alimentándonos de HUMILDAD.

Yeshúa dijo:

MATEO

11:29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas

También la Fiesta se celebra 50 días después de la resurrección del Mesías. 50 días después de este hecho se nos manda a celebrar la Fiesta Solemne del Eterno llamada Shavout.

(*Shavuot* – שבועות – *plural* de Shavúa – שבוע, *semana*.), o lo que conocemos como la Cuenta de Omer. La cuenta de las semanas para llegar al día en que el pueblo sería «separado y santificado» por medio de un Pacto, matrimonio. Un COMPROMISO de Fidelidad Mutua.

Esta fiesta de Shavout, que es la fiesta de nuestro compromiso con el Eterno, de nuestro pacto de fidelidad con el Creador ocurrió en el Monte Sinaí o Monte Horeb, y luego en una de sus celebraciones en memoria de este gran día, ocurre la entrega de su FUERZA,  de su Ruaj Hakodesh (Santo Espíritu), Su SOPLO DE VIDA, soplando reciamente haciéndose manifiesto en la misma manera que en el Sinaí, en forma  de FUEGO, pero ahora ocurre en Jerusalén.

¿Que nos quieren insinuar estos hechos? Miremos bien las dos imágenes de nuevo y vayamos al texto en Shemot  19 (Exodo) donde se narra lo acontecido en el Sinai y  a hechos 2 donde nos narra lo ocurridos en Jerusalén.

EXODO

19:16 Aconteció que al tercer día, cuando vino la mañana, vinieron truenos y relámpagos, y espesa nube sobre el monte, y sonido de bocina muy fuerte; y se estremeció todo el pueblo que estaba en el campamento.

19:17 Y Moisés sacó del campamento al pueblo para recibir a Dios; y se detuvieron al pie del monte.

19:18 Todo el monte Sinaí humeaba, porque Jehová había descendido sobre él en fuego; y el humo subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremecía en gran manera.

Ahora veamos en hechos 2, en el día de Shavout:

2:1 Cuando llegó el día de Pentecostés (Shavout), estaban todos unánimes juntos.

2:2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;

2:3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.

Quiero hacer notar aquí lo que dice el versículo 1:  «unánimes juntos».

Elohim es UNO y es en ese UNO, en esa UNIDAD, donde se manifiesta.  Veamos la siguiente lámina, imagen Nº3, un dibujo que representa perfectamente la idea.

el-pentecostes-cristiano

 

¿Qué similitud tiene con las número 1 y 2?   Veámoslas juntas:

Monte Fuego          el-pentecostes-cristiano

Todas estas imágenes nos están hablando de que el pueblo en UNIDAD conforman el Monte Sinaí y que al mismo tiempo cada uno de nosotros en particular también lo somos, así que, tanto INDIVIDUALMENTE como en UNIDAD estamos representados en la Torah en la figura del Monte Sinaí, en ambas formas, UNIDAD y UNO (individualmente) siempre estaremos hablando de UNO. Y es allí justamente sobre nosotros en esa INTIMA UNIDAD, sobre nuestras cabezas, donde emergen los pensamientos, que El Eterno se manifiesta a nosotros, es allí donde nos revela, nos aconseja,  nos anima, nos corrige, nos dirige, es allí donde nos da Luz, nos llena de Paz y Gozo.

Es necesario tener muy en cuenta este lugar donde emergen nuestros pensamientos, porque es justo allí donde el Eterno nos quiere enseñar DOMINIO, enseñarnos a usar el  Dominio Propio. Es nuestro campo de batalla, es donde el Yetzer Hará y el Yetzer HaTov (Tendencia al mal y tendencia al bien) existen, y esa zona de nosotros es el lugar donde el Eterno nos formará para que sepamos sojuzgar la tierra.

GENESIS 1

1:28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

sojuzgar

¿Sojuzgar qué tierra? Nuestra tierra, nosotros mismos. Sojuzgar, dominar con FUERZA los pensamientos de muerte, esos pensamientos que nos derrotan, los que nos acusan y nos hacen sentir inmerecedores de lo que el Eterno nos tiene reservado, pensamientos que nos lleven a errar el camino, a aceptar falsas doctrinas, a desviarnos y admitir esas doctrinas o consejos como ciertas por su aspecto llamativo Y seductor. Es allí donde se libran las batallas, es allí donde el Eterno te forma a su imagen y semejanza. Es allí donde el Eterno te dota de sus dones. Es tan importante entenderlo!.

Comparemos esto con el texto bíblico y veamos que nos está insinuando el texto:

EXODO

19:19 El sonido de la bocina iba aumentando en extremo; Moisés hablaba, y Dios le respondía con voz tronante.

19:20 Y descendió Jehová sobre el monte Sinaí, sobre la cumbre del monte; y llamó Jehová a Moisés a la cumbre del monte, y Moisés subió.

En nuestras vidas particulares ¿En que lugar se manifestará el Eterno para hablarnos?

En la cima de nuestro monte. En nuestras mentes.

¿Dónde está nuestra mente? ¿En nuestro cerebro? No, allí no está nuestra mente, mas adelante hablaremos de eso.

¿Qué desea el Eterno que hagamos? ¿Qué nos está diciendo en este encuentro en el Sinaí?

Nuevamente veamos que nos está insinuando el texto:

Es importante que conservemos el horizonte del tema que está sobre la mesa: Nosotros como Monte Sinaí, para poder recibir la enseñanza:

19:12 Y señalarás término al pueblo en derredor, diciendo: Guardaos, no subáis al monte, ni toquéis sus límites; cualquiera que tocare el monte, de seguro morirá.

19:13 No lo tocará mano, porque será apedreado o asaeteado; sea animal o sea hombre, no vivirá.  Cuando suene largamente la bocina, subirán al monte.

19:14 Y descendió Moisés del monte al pueblo, y santificó al pueblo; y lavaron sus vestidos.

Somos hombre y mujeres, con una cabeza que es la zona del control que manda sobre un cuerpo, zona que es el equivalente al control remoto de nuestro televisor, por ejemplo. Y no somos tampoco el cuerpo que debe someterse a la zona de control de mando (el televisor) a nuestras decisiones, a nuestra voluntad, sea la del Ego o la nuestra.

Así como el control remoto no decide que canal ver, sino que necesita de un Ente que le de la orden, que apriete el botón, así mismo, nuestro verdadero ser es el que le manda la orden a nuestro cerebro (control remoto de nuestro andar en la vida terrenal), esto nos indica que no somos el cuerpo que poseemos , tampoco somos el cerebro, ni mucho menos somos los pensamientos que tenemos, porque esos pensamientos son los que necesitan ser dominados por nosotros. Entonces, ¿Dónde está nuestra mente, aquella que es capaz de dejar salir o no un pensamiento?¿Aquella que debe dominar, dónde está?  Nuestra mente no tiene forma, nuestra mente está sobre nosotros pero no «en nosotros» nuestra mente es puramente espiritual.

GENESIS

2:7 Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ALMA viviente.

Al ser un ser viviente, ser néfesh, el texto nos apunta a un ser espiritual.

Entonces, nosotros no somos nuestros cerebros o la zona de control de mando, nosotros no estamos realmente en nuestra carne sino fuera de nuestro cerebro, somos el alma que le damos la orden al cerebro para que éste ejecute nuestro deseo  a nuestro cuerpo.

Pero si concientizamos que lo que somos está mas allá de nuestras cabezas y cuerpos, y que es allí  en esa parte no física donde tenemos que aprender a «dominar» los pensamientos u órdenes que le damos a nuestro cerebro, entenderemos que nuestro  Monte Sinaí está ubicado justamente allí, sobre nuestras  cabezas y que al poner límites en nuestro monte Sinaí, estamos limitando a nuestra carne (al EGO)  que tome el control que nosotros como hijos del Eterno debemos de tener. Tener el dominio. Sojuzgar nuestra tierra.

por eso el versículo habla de:

19:13 No lo tocará mano (no tocará el EGO), porque será apedreado o asaeteado; sea animal o sea hombre, no vivirá.  Cuando suene largamente la bocina, subirán al monte.

Ocurre que al tener nosotros el control de dejar fluir pensamientos de VIDA, esos que están alineados según el corazón del Eterno, según la Torah, y no según nuestro EGO, que son los pensamientos de muerte; los pensamientos impuros, los pensamientos que nos llevan a pecar; estaremos realmente teniendo el DOMINIO. Y los pensamientos de Vida que estarán reinando en nuestra mente, estarán  fluyendo como manantial de aguas vivas, éstos exterminaran en el instante  los pensamientos de muerte (del EGO) que se atreven a Pasar los límites que establecimos. Sin mucho esfuerzo para ejecutar el cambio y únicamente manteniendo en nuestras mentes los pensamientos de Vida. Así como la Oscuridad desaparece sin ningún esfuerzo al encender una luz.

Es allí en nuestro Monte Sinaí que recibiremos la presencia del Eterno,  y las lenguas de FUEGO permanecerán sobre nuestras cabezas. Su Palabra, sus consejos, su Fortaleza, sus dones, todo lo que hay en Su Reino está a nuestro alcance. Sólo se necesita un verdadero compromiso de FIDELIDAD … En el Monte Sinaí.

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NUMEROS

6:22 Jehová habló a Moisés, diciendo: 
6:23 Habla a Aarón y a sus hijos y diles: Así bendeciréis a los hijos de Israel, diciéndoles:
6:24 Jehová te bendiga, y te guarde;
6:25 Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;
6:26 Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.
6:27 Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré.

 

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Y para finalizar:

El Eterno y amoroso Padre, creador de todas las cosas nos forme a la unidad perfecta.

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