(Cristóforo Colombo; Génova?, 1451 – Valladolid, 1506) Descubridor de América. El origen de este navegante, probablemente italiano, está envuelto en el misterio por obra de él mismo y de su primer biógrafo, su hijo Hernando Colón. Parece ser que Cristóbal Colón empezó como artesano y comerciante modesto y que tomó contacto con el mar a través de la navegación de cabotaje con fines mercantiles.

Una idea audaz y equivocada

De unos y otros llegó a Cristóbal Colón la idea de que, siendo la Tierra esférica, la costa oriental de Asia podría alcanzarse fácilmente navegando hacia el oeste. Una serie de cálculos erróneos le habían hecho subestimar el perímetro terrestre y le llevaron a suponer, en consecuencia, que Japón se hallaba a 2.400 millas marinas de Canarias, distancia que, en realidad, es la que separa las Antillas del archipiélago canario.

Por otra parte, algunos marineros portugueses versados en la navegación atlántica le informaron seguramente de la existencia de islas que permitirían hacer escala en la navegación transoceánica; e incluso es posible que, como aseguran teorías menos contrastadas, tuviera noticia de la existencia de tierras por explorar al otro lado del Océano, procedentes de marinos portugueses o nórdicos (o de los papeles de su propio suegro, colonizador de Madeira). En cualquier caso, hacia 1480 Colón estaba decidido a acometer la empresa de abrir una ruta naval hacia Asia por el oeste, basado en la acertada hipótesis de que la Tierra era redonda, y en el doble error de suponerla más pequeña de lo que es y de ignorar la existencia del continente americano, que se interponía en la ruta proyectada.

El interés económico del proyecto era indudable en aquella época, ya que el comercio europeo con Extremo Oriente, basado en la importación de especias y productos de lujo, era extremadamente lucrativo; dicho comercio se realizaba por tierra a través de Oriente Medio, controlado por los árabes. Los portugueses llevaban años intentando abrir una ruta marítima a la India bordeando la costa africana, empresa que culminaría Vasco Da Gama en 1498.

El descubrimiento de América

Colón ofreció su proyecto al rey Juan II de Portugal, quien lo sometió al examen de un comité de expertos. Aunque terminó rechazando la propuesta, el monarca portugués puso previamente como condición que no se zarpase desde las Canarias, pues, en caso de que el viaje tuviera éxito, la Corona de Castilla podría reclamar las tierras conquistadas en virtud del Tratado de Alcaçobas. Colón encontró demasiado arriesgado partir de Madeira (sólo confiaba en los cálculos que había trazado desde las Canarias) y probó suerte en España con el duque de Medina Sidonia y con los Reyes Católicos, que rechazaron su propuesta por considerarla inviable y por las desmedidas pretensiones de Colón.

Finalmente, la reina Isabel la Católica aprobó el proyecto de Colón por mediación del tesorero del rey, Luis de Santángel, a raíz de la toma de Granada, que ponía fin a la reconquista cristiana de la Península frente al Islam (1492). La reina firmó las llamadas Capitulaciones de Santa Fe, por las que concedía a Colón una serie de privilegios como contrapartida a su arriesgada empresa. Obtenida la financiación necesaria, y contando con la inestimable ayuda de Martín Alonso Pinzón, Colón armó una flotilla de tres carabelas (la Pinta, la Niña y la Santa María) con las que partió del puerto de Palos (Huelva) el 3 de agosto de 1492.

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El descubrimiento de América (cuadro de Dióscoro Puebla, c. 1862)

Colón navegó hasta Canarias y luego hacia el oeste, alcanzando la isla de Guanahaní (San Salvador, en las Bahamas) el 12 de octubre de 1492 (mismo año de la expulsión de los judíos de España). Por primera vez (si se prescinde de la gesta sin consecuencias de los vikingos) un grupo de europeos pisaba tierras americanas, aunque ni Colón ni sus tripulantes eran conscientes de ello. En aquel viaje descubrió también Cuba y La Española (Santo Domingo), e incluso construyó allí un primer establecimiento español con los restos del naufragio de la Santa María (el fuerte La Navidad). Persuadido de que había alcanzado las costas asiáticas, regresó a España con las dos naves restantes en 1493.

Colón realizó tres viajes más para continuar la exploración de aquellas tierras. En el segundo (1493-1496) tocó Cuba, Jamaica y Puerto Rico y fundó la ciudad de La Isabela; pero hubo de regresar a España para hacer frente a las acusaciones surgidas del descontento por su forma de gobernar La Española. En el tercer viaje (1498-1500) descubrió Trinidad y tocó tierra firme en la desembocadura del Orinoco; pero la sublevación de los colonos de La Española forzó su destitución como gobernador y su envío como prisionero a España.

Tras ser juzgado y rehabilitado, se revisaron sus privilegios (quedando excluido el poder virreinal) y emprendió un cuarto viaje (1502) con prohibición de acercarse a La Española; recorrió la costa centroamericana de Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá. Regresó a España en 1504 y pasó el resto de su vida intentando conseguir mercedes reales para sí mismo y para sus descendientes, pues el rey Fernando el católico intentaba recortar los privilegios concedidos ante las proporciones que iba tomando el descubrimiento y la inconveniencia de dejar a un advenedizo como único señor de las Indias.

Colón había descubierto América fortuitamente como consecuencia de su intuición y de su fuerza de voluntad. Aunque fracasó en su idea original de abrir una nueva ruta comercial entre Europa y Asia, abrió algo más importante: un «Nuevo Mundo» que, en los años siguientes, sería explorado por navegantes, misioneros y soldados de España y Portugal, incorporando un vasto territorio a la civilización occidental y modificando profundamente las condiciones políticas y económicas del Viejo Continente.


“Uno de los grandes secretos de Cristóbal Colón era su origen judío”

Así lo puso de manifiesto Abraham Haim, Doctor en Historia por la Universidad de Tel-Aviv y uno de los más destacados especialistas en el estudio de las raíces de la comunidad judía en España, durante la conferencia titulada “La dimensión judía de Colón y su primer viaje”.

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Haim, judío sefardita, está convencido de que Cristóbal Colón era descendiente de una familia judía, residente en Cataluña, que huyó de la persecución que se produjo en la Península a finales del siglo XIV, en concreto, por las matanzas de 1391.

A juicio de este especialista, Cristóbal Colón, que mantuvo un cierto anonimato sobre su personalidad a lo largo de su vida, ha dejado para la historia algunas pistas que pudieran hacer pensar a los investigadores sobre un origen judío, como el hecho de fechar las cartas con números hebreos. Así, por ejemplo, en las cartas privadas que dirige a su hijo Diego, Colón incluye dos letras hebreas, que se siguen utilizando hoy, y que significan “con la ayuda de Dios”.

En un uso particular de ciertas palabras, según Haim, Colón parece descubrirnos su procedencia ya que, por ejemplo, nunca utilizaba la palabra “templo” como la usan los cristianos sino “casa”, traducida del hebreo (Beit Eloka). 

También las creencias religiosas judías se revelan en la fecha elegida por el Almirante para partir en su primer viaje, “ya que decidió esperar un día para respetar el aniversario de la destrucción de los dos templos de Jerusalén, el 2 de agosto”.

En cuanto a la financiación de su travesía, Colón contó con grandes apoyos económicos de origen judío, como el del converso Luis Santángel, banquero de la Corona de Aragón. Y en cuanto a la tripulación, Haim añade que “la mayoría de ellos eran judíos o conversos, entre los que figuraba el traductor Luis de Torres, mano derecha de Colón en su primer viaje”.

Abraham Haim

El Dr. Abraham Haim, descendiente de los judíos que fueron expulsados por los Reyes Católicos, es uno de los más destacados especialistas a nivel internacional en el estudio de las raíces de la comunidad judía en España.

Doctor en Historia por la Universidad de Tel-Aviv, Haim es autor de numerosos trabajos y publicaciones sobre el mundo sefardí y uno de los más destacados especialistas a nivel internacional en el estudio de las raíces de la comunidad judía en España.

Abraham Haim (Jerusalén, 1941) es licenciado en Historia del Medio Oriente y en Lengua y Literatura Árabe por la Universidad Hebrea de Jerusalén, y Doctor en Historia por la Universidad de Tel-Aviv (1985).

Dedicado a la investigación y a la docencia en universidades y colegios universitarios, el Dr. Haim ha participado como conferenciante en congresos, seminarios y jornadas de estudios sobre la historia del Oriente Medio, el judaísmo español, el mundo sefardí y temas interreligiosos.

Fuentes y agradecimiento:

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/c/colon_cristobal.htm

http://noticias.universia.es/vida-universitaria/noticia/2006/11/22/594800/grandes-secretos-cristobal-colon-era-origen-judio.html