Vamos a la mitad de nuestros estudios sobre los Diez mandamientos:

Algunos dividen a los Diez mandamientos en dos secciones:

La primera parte son los primero cuatro mandamientos, y tienen que ver con nuestra relación con Dios YHVH. Vertical: nuestra respuesta a su amor a sus mandamientos.

La segunda parte son los mandamientos del seis al diez, y tienes que ver con nuestra relación con el Prójimo. Horizontal: relaciones humanas.

Y es muy interesante que el primero de esta segunda parte, tiene que ver con nuestras relaciones con nuestros padres.

Éxo.20.12. Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra

que YHVH tu Dios te da.

A través de la Biblia encontramos que Dios está muy interesado en las buenas relaciones con nuestros semejantes y en principio la familia.

Mat.22.39. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

En la Biblia leemos muchos consejos de como los hijos deben de honrar, obedecer a sus padres, también como los padres deben de dar educación a los hijos. Pero hay versículos que son un poco más fuertes acerca de la relación padres e hijos. Algunos pasajes suenan a película de terror:

Deu.21.18. Si alguno tuviere un hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere a la voz de su padre ni a la voz de su madre, y habiéndole castigado, no les obedeciere; entonces lo tomarán su padre y su madre, y lo sacarán ante los ancianos de su ciudad, y a la puerta del lugar donde viva; 20. y dirán a los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es contumaz y rebelde, no obedece a nuestra voz; es glotón y borracho. Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán, y morirá; así quitarás el mal de en medio de ti, y todo Israel oirá, y temerá.

 Deu.27.16. Maldito el que deshonrare a su padre o a su madre. Y dirá todo el pueblo: Amén.

Pro.30.17. El ojo que escarnece a su padre Y menosprecia la enseñanza de la madreLos cuervos de la cañada lo saquen, Y lo devoren los hijos del águila. (VRV 60)

Diría alguien: ¡Que violencia! ¿Qué paso aquí? Hay que entender que cuando se escribieron estos proverbios, mucha gente actuaba así, menospreciando a sus padres y el escritor indicaba que era un una grave falta ante Dios. Dios dio esas instrucciones.

Pero lo más importante que hay que entender es: ¡No hay relación humana tan fundamental y tan determinante que la que tenemos con nuestros padres!

No estoy diciendo importante, porque por ejemplo: ¡Cuando te casas la cosa más importante es tu relación con tu pareja! ¡La relación más importante es con tus hijos!     Pero es fundamental la relación con los padres y es lo más importante que determinan muchas cosas en tu vida.

Y déjenme decirles lo siguiente. Y si te quedas con algo hoy, acerca de la plática quédate con esto: “Si cumplimos el 5to. Mandamiento y honramos a nuestros padres, los siguientes cinco mandamientos: No matar, No cometer adulterio, No robar, No dar falso testimonio, y No codiciar. Serían más fáciles de cumplir. ¡Así de simple!

¡Estamos despedidos, ya se pueden ir! ¡Muchas gracias!

Pero Dios lo pone como el primer mandamiento de las relaciones horizontales, y lo pone antes de los otros cinco, porque si lo cumplimos será más fácil cumplir el resto de los mandamientos.

¿Porque? Porque la familia es la “primera escuela”, porque la familia es la “primera sociedad”, la familia es “el primer gobierno”. De hecho es en la familia donde “aprendemos” a relacionarnos unos con otros. Y cuando nosotros tenemos una buena relación con nuestros padres, nos va a ir mejor en otras relaciones.

En cambio ¡Si nosotros no honramos a nuestros padres!: ¿vamos a poder honrar a nuestros maestros en la escuela? ¡Si no respetamos a nuestros padres!: ¿Podremos respetar a nuestros jefes en el trabajo? ¡Si no honramos a nuestros padres!: ¿Vamos a respetar a la autoridad, a la policía, a un juez, al gobierno? Y la respuesta en ¡NO!   

En el hogar somos adiestrados para podernos llevar unos con otros en la vida. Mira lo que dice Pablo acerca de los problemas de los “últimos días”, los días que estamos viviendo:

2Ti.3.1. También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. 2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, 3. sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, 4. traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios,

 Hay un racimo de “características terribles”, y en medio de ellas esta “desobediencia a los padres”, que curioso, y ¿porque será? Estamos hablando de gente cruel, sin afecto natural, blasfemos, impetuosos, y en medio de ellos desobedientes a los padres. Le hace pensar a uno como: Si un padre le dice a su hijo “Tienes que obedecer”, pero se los dice en medio de “matones” “malvados”. ¿Qué cosa más rara?

Y hay una razón porque Pablo habla acerca de esto: ¡Porque desobedecer a los padres y no honrarlos, es un pecado mortal! ¿Qué es un pecado mortal o capital?

Un pecado: serio, grave o mortal es la violación con pleno conocimiento y deliberado consentimiento de los mandamientos de Dios en una materia grave, como: el asesinato, el incesto, el robo, la promiscuidad, el adulterio, 

Cuando nosotros desobedecemos y  no honramos a nuestros padres, eso se deriva en otros muchos  pecados que nosotros vamos a cometer, muchas cosas que vamos a hacer mal. ¡Porque no honramos a nuestros padres!

El 90% de las personas que están en prisiones no tuvieron una “figura paterna”, no aprendieron a “honrar a los adultos”, no aprendieron a “obedecer a los adultos”.

Hace algunos años, cuando la violencia estaba muy fuerte en México, en especial en Ciudad Juárez, la situación era terrible. Yo leí un artículo en un periódico, que hablaba de los “jóvenes” que estaban involucrados en la “delincuencia organizada”. Y la mayoría de ellos eran muchachos de la calle que habían sido reclutados por el “crimen  organizado” para extorsionar, secuestrar o matar a los demás. Ahí detallaban que eran muchachos de familias desechas o disfuncionales (que no funcionaban, entre ellos, desechas).

Y al estar leyendo esto confirme la importancia de: Entender y obedecer la “Palabra de Dios”. Que si no obedecemos y honramos a nuestro padres somos fácil presa de estas situaciones, no tan solo en México, también en cualquier parte del mundo.

Aquellos que no tienen padres y/o que no aprende a obedecer ni a honrarlos, van a terminar fácilmente en la delincuencia.

¿Qué significa “Honrar”? Porque de eso se trata el mandamiento:

Honrar en el hebreo es Kabed: de 3513 kabád; o כָּבַד. 3513 כָּבֵד kabéd; raíz prim.; sentir peso, i.e. en sentido malo (cargoso, severo, obtuso) o en sentido bueno (numeroso, rico, honorable); distinguido, endurecer, estimar, fuerza, gloria, gloriarse, glorificar, glorioso, grave, gravoso, honor, honorable, honra, honrado, honrar, ilustre, insigne, jactarse, molestia, multiplicar, noble, pesado, pesar,  renombrado, riquísimo, tapar, vejez, venerar.

Es semejante al “peso de la gloria de Dios”, y tiene que ver con “autoridad”, tiene que con “posición”. Por eso cuando la Palabra nos dice: “Que honremos a nuestros padres” Nos está diciendo que le demos el “peso” adecuado que ellos se merecen por la autoridad que tienen. Por la posición que tienen, que Dios les ha dado como autoridad sobre nosotros.

Honrarlos significa: reconocer ese peso o esa autoridad, respetarla, reverenciarla, obedecerla

Y es interesante, pero es el único de los mandamientos que tiene una promesa para nosotros. Una promesa de longevidad: vida larga, vivir muchos años y/o mejor.

La promesa en Ex.20:12 tiene que ver principalmente con la vida en la tierra prometida

Pero en la Biblia cuando se habla de una vida larga, no implica que vas a vivir muchos años, aunque algunas veces suceda. Pero puede haber alguien que no honro a sus padres y muere a los 90 y tantos y pueda haber alguien que honro a sus padres y murió y muera a los 25, 40, 50. Pero cuando se habla de larga vida se está hablando de una “vida plena”, una vida llena de bendiciones, una vida llena de satisfacciones, viviste realmente la vida. Eso es lo que Dios nos promete si tú honras a tus padres, te va a ir mejor, ya que adquiriste sus años de experiencia, de amor, de consejos. Esta es la Sabiduría de Siglo

¿Cómo es posible esto?  Primero si tu honras a tus padres, cuando tu tengas hijos, ellos te va a honrar también: “Lo que sembramos eso cosechamos”. Si honras a tus padres, te ira mejor en el trabajo, te ira mejor en tus relaciones, porque aprendiste de tus padres.

Y luego la satisfacción de tener una buena relación con tus papas es algo que trae mucha sanidad a nuestro corazón. ¿Cuantos de ustedes se sienten enfermos porque no hay una buena relación con sus padres?  Cuando la tenemos, cuando honramos a nuestros padres nos sentimos mejor.

Pero vamos a hablar de las diferentes etapas de nuestra vida, y como nosotros podemos honrar a nuestros padres.

Empecemos con los:

1.- Niños y la honra a sus padres: (edad 1-13 años) Aunque es responsabilidad de los hijos honrar a los padres, cuando los hijos son pequeños, es responsabilidad de los padres enseñar a los hijos acerca de la honra. Parte de la razón porque los hijos no respetan, porque los hijos son contestones, son desobedientes, es porque nosotros no les hemos enseñado de la honra y de la obediencia.

La palabra maestro en griego es “Didascolos” y está relacionada con la palabra “Padre de familia”, por lo tanto: ¡Un padre es un maestro! ¡Tú eres primordialmente un maestro! Así defina la Biblia a un padre:

Deu.6.6. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;  7. y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.

Tú eres el maestro de tus hijos, tú tienes que enseñarles los Mandamientos de Dios a tus hijos. Si lo van a escuchar en la Iglesia, pero es tu responsabilidad, enseñárselas diariamente, repetirles la Palabra a tus hijos. Los padres siempre tenemos que estar enseñando. En todo momento de la vida tenemos que estar enseñando a nuestros hijos. Durante el día se presentaran muchas situaciones donde es necesario que nosotros demos una lección a nuestros hijos. Porque somos esencialmente padres.

Ahora lo hacemos por ellos más que por nosotros, eso es muy importante, escúchenme,  hay dos tipos de disciplina y enseñanza de parte de los padres. Una es la disciplina que nos conviene a nosotros o lo hacemos por nosotros. Y la disciplina que hacemos por nuestros hijos. 

Si tu esta disciplinando a tus hijos, porque te hacen ver mal, las estas disciplinando de la manera incorrecta. No debemos  disciplinar a nuestros hijos porque nos hacen ver mal. 

Los disciplinamos porque es necesario, para que ellos aprendan, para que ellos crezcan, para que ellos aprendan a relacionarse con los demás, y tenemos que poner límites. Especialmente cuando nuestros hijos son pequeños.

Nuestros hijos ya son grandes y casados. Pero cuando eran chicos, tuvimos que aprender a poner límites porque parecían “borreguitos desbocados”, y conforme aprendía de la Palabra de Dios, y los fuimos quitando, conforme fueron aprendiendo cómo comportarse, a medida que van pasando los años. Límites de que pueden ver, que no pueden ver en TV, cuando ellos eran niños la Internen no era problema. Hoy si lo es. ¿Qué tanta libertad tiene tus hijos de entrar a la Internet, siendo pequeños? ¿Qué tanto tiempo pasan en la Internet? ¿Qué tanto tiempo pasan con juegos en la computadora? ¡Si no hay límites! ¡No les estamos enseñando de autoridad y de respeto y de honra! ¡Todo esto se debe hacer!

¡Horarios para acostarse, horarios para levantarse! ¡Que pueden comer, que no pueden comer! Y todo eso es parte de enseñar a nuestros hijos acerca de la autoridad de la obediencia y la honra. Y esto implica disciplina:

Pro.13.24. El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.

 Hay un dicho: “Hijo sin dolor, madre sin amor”. Les va a doler la disciplina, les va a doler el castigo a nuestros hijos. El que le quitemos cosas, el que no les permitamos hacer ciertas cosas, les va a doler. Pero eso demuestra nuestro amor, y si no lo estamos haciendo dice el pasaje: “Que nosotros aborrecemos a nuestros hijos, menospreciamos a nuestros hijos”  “No les damos el valor que ellos merecen”.

Una aclaración: Cuando hablamos de disciplina, tenemos que tener cuidado porque. Tenemos que considerar lo siguiente: ¿Cómo aplicamos la disciplina? ¿Cómo estamos al momento de aplicar la disciplina? ¡No debemos disciplinar a nuestros hijos cuando estamos enojados! ¡No debemos confundir: disciplina con violencia! Que desgraciadamente se da muy continuamente, en el mundo. Hay que aprender una disciplina “sana” a nuestros hijos.

Pro.22.15. La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la alejará de él.

¿Y que se espera de nuestros hijos? ¡Que hablen con respeto! No como hoy sucede que una niña de 6 años puede ofender a su mama y/o abuela, y parece que es gracia. ¡No hacen nada!

Cuando son pequeños se les debe enseñar a “saludar” a los demás “buenos días”, “buenas tardes”, “muchas gracias”. Todo esto se ha perdido al paso de los años. Y estamos viendo más tv, películas, donde vemos otras conductas totalmente diferentes a la Palabra de Dios. Pero lo tenemos que hacer. Si deseamos cumplir con los Mandamientos de Dios.

No debemos permitir los berrinches, o las rabietas,  “los panchos” que nos hacen cuando se enojan. Como padres tenemos que enseñarles que “eso”, no se debe hacer. La honra, los hijos la van a aprender cuando nosotros ponemos límites y disciplina en su vida.

2.- ¿Qué de los jóvenes, y la honra a sus padres? Porque es otra etapa muy diferente.  ¿Cómo lo hacemos con ellos? Aquí hay un problema que tiene los padres, y es que quieren ser “amigos” de sus hijos (edad de 14-16 años) Queremos ser unos papas muy “cool” = “frescos”, “es que me llevo con mi hijo” y “salgo y hacemos estas cosas juntos”.  Y empezamos a cruzar la línea de la autoridad y del respeto que se deben tener a los papas y los hijos empiezan a perder el respeto a los padres. Porque nosotros quisimos ser “amigos” de nuestros hijos, antes de ser “maestros” de ellos. Claro que podemos ser “amigos”, pero debemos dejar claro, que por encima de la “amistad”, está el hecho de que Dios nos ha puesto como: AUTORIDAD, sobre ellos. Y tus hijos se van a enojar contigo, te van a dejar de hablar, especialmente cuando son adolescentes. Te van a dejar de hablar por días, por semanas. No caigan en la tentación de convertirte en el “amigo” de tu hijo o hija, y si tú sabes que hiciste lo correcto, no hagamos como “payasito”, para arreglar las cosas. Manténganse firmes en la disciplina que impusieron sobre sus hijos.

El y la adolecente deben aprender respeto a sus padres, y es la edad donde menos se tiene.

Esto que les voy a mostrar no es nuevo, ya lo hemos visto en algún lugar: Como ven los hijos a los padres en diferentes etapas de sus vidas:

A los 6 años: ¡Mi papa lo sabe todo! ¡Mi papa es el más fuerte del mundo! ¡Mi papa es Superman! ¡Mi papa es increíble!

A los 14 años: ¡No le pongas atención a mi papa, es muy anticuado!

A los 21 años: ¿Él? ¡Por favor, está completamente fuera de contacto con la realidad! ¡Mi papa no me puede enseñar nada!

A los 25 años: ¡Mi papa sabe un  poco acerca de eso! ¡Cómo ha vivido tanto tiene que saberlo! ¡Es un anticuado!

A los 30 años: ¡Tal vez debamos preguntarle a papa lo que piensa,  después de todo, él tiene mucha experiencia!

A los 40 años: ¿Me pregunto cómo habrá manejado mi papa esta situación?

A los 50 años: ¡Daria cualquier cosa para que mi papa estuviera aquí, y poder hablar con el de este asunto!

Hay algo muy interesante en esta lista, hay dos etapas muy marcadas en la vida de las personas que tiene que ver con el desarrollo del cerebro. Desde los 6 hasta los 25 años de edad, es una mentalidad infantil. El niño que dice: ¡Mi papa lo sabe todo! Igual el joven de 22 y 25, que dice ¡Mi papa está fuera de la realidad! ¡Es un anticuado! Tienen una mentalidad infantil. ¿Por qué digo esto?  Se ha comprobado que la parte del cerebro que tiene que ver con entender las consecuencias de nuestros actos y la responsabilidad, no termina de  desarrollan en las personas hasta los 25-26 años. Es por eso que la mayor parte de las adicciones se adquieren en este rango de edad (6-25 años)  en la niñez, adolescencia y juventud.  La mayor parte de los accidentes automovilísticos, son antes de los 25 años. Hay países donde si quieres un seguro de auto. Tu cuota es muy elevada. Ya que está comprobado con estadísticas crudas, que la mayor cantidad de accidentes vienen a esa edad. Porque un joven no entiende de las consecuencias todavía. (Pueden ver videos de jóvenes manejando, tomados, twitteando, drogados, etc.)  De hecho en algunos negocios, si quieres rentar un auto y eres menor de 25, años, no lo puedes hacer a menos que valla contigo uno adulto a rentarlo contigo.

Porque esa parte del cerebro que tiene que ver con entender las consecuencias de la conducta, no se ha desarrollado totalmente.

¡Jóvenes y adolecentes pongan atención a esto, porque es muy importante!: Yo fui joven como tú (hace mucho tiempo). Y he envejecido y créanme que cuando tenemos esa edad: ¡“Pensamos que lo sabemos Todo”! Y convencemos a nuestros padres, los hacemos sentir culpables: “Es que ustedes no tiene confianza en mí” “Ustedes no saben lo que pienso, o lo que se”. Y llega el momento que nos hacen sentir tan culpables que accedemos a su solicitudes, por ejemplo: “Llévate las llaves del coche” El joven tiene 17 años y no comprendemos que no ha desarrollado bien esa parte del cerebro que tiene que ver con: ¡Consecuencias!

¡No seas un sabelotodo! ¡Porque no lo sabes todo! ¡Porque todavía no tiene el discernimiento que necesitas tener!

Cuando eres joven, cuando eres adolecente, tienes que escuchar a tus padres acerca de las amistades. Tú piensas que tú sabes, ¿verdad? Quien puedes tener como amigo o amiga. Pero en realidad tú no lo sabes. Porque cierta conducta que tus padres ven en ellos en tu amigo o en tu amiga, tu no ves las “Consecuencias” de eso y tus padres si las ven.

O que te enamoras ¡Huy estoy enamorado! ¡Al corazón no se le puede mandar! ¡Me enamore papa o mama! Y tus papas están viendo algo que tu no vez. ¡Pon atención a tus padres acerca de eso!

Tus padres te pueden ayudar a entender mucho de la vida, tu escuela, tu carrera, tu trabajo. Tus relaciones, ¿Con quién te vas a casar? ¿Con quién no te debes de casar?

Se acuerdan de La familia de Isaac, y Rebeca con Esaú.

Gén.27.46. Y dijo Rebeca a Isaac: Fastidio tengo de mi vida, a causa de las hijas de Het. Si Jacob toma mujer de las hijas de Het, como éstas esposas de Esaú, de las hijas de esta tierra, ¿para qué quiero la vida?

 He aprendido que si te vas a casar y escuchas a tus padres y a los amigos de tus padres, tiene mayor probabilidad de que te valla bien en tu matrimonio, porque hay otra perspectiva que tienen los adultos, que tú todavía no tienes. Especialmente cuando eres muy joven.

Entonces hay cosas que casi “forzar” a nuestros hijos a que hagan a que aprender.

No levanten la mano pero ¿Cuantos de ustedes batallan para traer a sus hijos a la reunión?

Y la pregunta es: ¿Debo de forzar a mis hijos a que venga a la reunión, conmigo el domingo? Y la respuesta es. ¡SI! Porque ellos todavía no saben, todavía no entiende la importancia de estar en una reunión con Dios, La importancia de escuchar la Palabra de Dios. La importancia de adorar a Dios. Ellos no lo captan y casi tiene que ser forzados a venir.

Pero cuando sean grandes se los van a agradecer, se los van a agradecer.

De hecho si tienes hijos más grandes arriba de 25 años y les preguntas: ¿Debí de haberte forzado a hacer esto? Y te van a decir: ¡Si papa! ¡Debiste haberlo hecho! Pero como tomaste tu “decisión” ahora te lamentas de las “consecuencias”.  Hubiera hecho caso a mis papas. ¿Oh porque no fueron más estrictos conmigo? ¿Por qué no me forzaron a que hiciera esto? (Que caladitos nos quedamos).

¿Cómo hablan los adolescentes a sus padres, con que tono de voz?  Honrar a tus padres es: No gritar a tus padres, no ser contestón, cuidar las palabras que usas con tus padres, todo esto es honrar.

Hay una generación diferente, Yo no me acuerdo haberles levanta la voz a mis padres, nunca, era desobediente, me disciplinaron mucho cuando era niño, pero levantarles la voz, gritarles a mis padres, no recuerdo haberlo hecho.

Y yo me puse a ver que hay una generación que le grita a sus padres en la cara y los ofende. Mira la televisión, mira las películas, se ha vuelto cool gritarle a tus papas, tantos programas donde se denigra la figura paterna, y los adolescentes ven eso y dicen “Es la conducta adecuada”.  ¡Nosotros tenemos que enseñarles que no es así!

Otra manera en que le demuestras a tus padres honor, es dándoles deferencia (Muestra de respeto y cortesía) Tus padres se equivocan muchas veces, pero hay una muestra de cortesía de respeto a tus padres. Porque muchas veces como hijos modernos nos sentimos muy sabios. Y queremos enseñar a nuestros padres. Escucha a tus padres cuando ellos te están enseñando algo, y más si es sobre  La Palabra de Dios.

Tu conducta. ¡Honra o deshonra a tus padres! En casa, fuera de casa, no avergüences a tus padres.

3.- La Honra cuando ya somos adultos: Esta es la etapa cuando nosotros empezamos a pagarles el habernos cuidado de niño y en nuestra adolescencia.

Honrar a tus padres cuando eres un adulto significa preguntarte: ¿Qué puedo hacer por mis padres?  Ya se acabó lo que ellos hacen por mí, ¿Qué puedo yo hacer por mis padres?

Para los Hebreos, honrar a los padres significaba: cuidarlos, preverlos de los que necesitaba, techo (casa), alimentos, y antes que existiera el seguro social, o las pensiones, los hijos se encargaban de los padres. Aunque algunos religioso del tiempo de Yeshua, hacían lo contrario.  

Mar.7.9. Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición10. Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente. 11. Pero vosotros decís: Basta que diga un hombre al padre o a la madre: Es Corbán (que quiere decir, mi ofrenda a Dios) todo aquello con que pudiera ayudarte, 12. y no le dejáis hacer más por su padre o por su madre,

Pero ahora tenemos hijos que se olvidan se sus padres.

Hace poco un hermano fue a ver a un tío, que hacía tiempo no veía, lo saludo, y el tío le dijo: “Tú me visitas más que mis propios hijos”, fue algo triste de escuchar.

Saben que en esto de la honra, nuestros padres cuando somos adultos, tienen que ver como en una sucesión casi empresarial. Déjeme explicarlo de esta manera. Hay una etapa cuando los padres se convierten en hijos y los hijos se convierten en padres, se da es inevitable. No solamente porque los estamos cuidando a ellos, sino porque nos empiezan a escuchar a nosotros como hijos. Se invierten los papeles de cierta manera. Y la honra tiene que ver con eso. Esto es algo difícil, porque hay padres que no queremos soltar las riendas, hay padres que no quieren permitir la “Sucesión”, y luego hay hijos que no quieren tomar la “Responsabilidad” de la “Sucesión”. Quieren seguir actuando como adolecente a pesar de que ya son adultos. Y las más de las veces los dejamos los padres,

Y como padre de familia, tienes que entender debe de llegar ese momento, donde empiezas a entrenar a tus hijos en la “sucesión”, que tomen tu lugar, que empiecen a hacer lo que tú estás haciendo. Tal vez esto suene muy “Fuera de Lugar”,  ¡Suena a Utopía!  (Utopía: Proyecto, idea o plan ideal y muy bueno, pero imposible de realizar).

La Biblia es muy clara cuando se trata de dar Honor, no solo a los padres, sino a los ancianos también.

Lev.19.32. Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo YHVH.

Miren como tradujo Danny Siegel, un poeta judio este versículo:

“Ponte de pie delante de los ancianos para que la belleza y majestad emerjan de sus rostros”

Hay ancianos bellos, hay ancianos majestuosos, y hay ancianos tristes, hay ancianos que se ven acabados, como que ya no quieren continuar, otros se ven humillados. Pero la Palabra de Dios dice: “Hónralos”. “Ponte de pie delante de ellos” Reconoce el lugar que ellos tienen.

Hay jóvenes que se burlan de los ancianos. Pero hay culturas que veneran a sus ancianos.

En los años “60”, en la “revolución sexual”, “la rebelión contra toda autoridad”: Contra los padres, contra el gobierno, contra la Iglesia, la religión. Que tiene que ver mucho esta época, con la falta de honra a los padres, se les perdió el respeto, fue en esta fecha 1960          Que empezó en los Estados Unidos y se corrió como polvorín a todo el mundo.

Curiosamente, cuando en el mundo se empezó a no respetar a los padres y ancianos, en Japón se empezó a hacer el día del anciano : el “KEIRO NO HI”, Y en este día los padres y ancianos son invitados a ceremonias publicas donde reciben regalos y algunos padres y/o ancianos que se destacaron en cualquier trabajo: pintores, escultores, cantantes, arquitectos, científicos, albañiles, taxistas, pilotos, marinos, enfermeras, doctores, mamas , papas, son reconocidos como un: “Tesoro Nacional” en esta celebración.

En Israel, los padres y ancianos, reciben un trato muy especial, se cuida de ellos, en asistencia social, en el trasporte público, de muchas maneras se cuida de ellos. Porque ellos enseñan a los jóvenes tradiciones ancestrales de la Torah. Y Recuerdan a Salomón.

Pro.23.22. Oye a tu padre, a aquel que te engendró; Y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies.

Cuando leí este pasaje, me quede en la palabra “Oye”. ¡Oye a tus padres! ¡Escucha a tus padres! Es tan fácil dejar de escuchar a los padres, cuando son grandes, cuando son ancianos. Hay ancianos a los que no se les da atención. Nadie quiere platicar con ellos. Ejemplo: Los que están en asilos de ancianos, QUE NO RECIBEN VISITAS POR MESES Y A VECES AÑOS. Y muchos pierden la memoria. Como muchos padres la pierden, porque no hay quien les pregunte de su vida. Contar sus historia, el platicar con los padres, les permite conservar la memoria y la cordura.

“Cuando la memoria nos empieza a fallar, son los hijos quienes somos” Esto es muy importante. Para ti y para mí. ¿Tus padres te ayudaron a crear memorias? ¡Ahora tú ayuda a que recuerden las suyas! Que importante, yo me acuerdo de mis hijos, y las experiencias que pasamos juntos, y lo que me recuerda cuando platicamos.

Hay cosas que podemos hacer por nuestros padres, si ya no ve bien lee la Biblia a ella. O cómprale una con letra grande, un reloj con número grandes, acompáñenla de vez en cuando al mercado, háganle la comida que le gusta. Llévala al médico, cuando este enferma.

Pero me puedes decir. “Mi padre o madre, son o fueron crueles” Si tú puedes honrar a un desconocido que no es tu padre. Puedes honrar a tus padres aunque hayan sido crueles.

La Escritura, no dice honra a tus padres, “solo si son buenos”, no dice “Honra a tus padres” como hayan sido ellos, aun siendo crueles.  Sean buenos o malos.

Con esos padres crueles, tal vez no sea una buena relación, tal vez haya que tener una distancia pero a la vez honrarlo, sin amargarte, olvidando los malos recuerdos, perdonándolos, como Dios nos perdonó a nosotros.

Y por último el punto más desagradable de este mandamiento.

Cuando nos casamos debemos honrar a nuestros suegros, como a nuestros padres. ¿Saben cuál es el vino más “amargo”? “Vino la suegra”, ¡No es cierto!. Gracias a Dios yo tuve una buena suegra y un buen suegro, y trate en la medida que pude de hónralos.

Pero cuando te casas tus suegros se vuelven como tus padres. Porque la Biblia, dice que tú y tu esposa son “Una sola carne”, entonces sus papas, son tus papas. Y también Tus papas son los papas de ella. Aunque en la realidad, no todos los aceptan. Pero debemos honrarlos.

“David, honro a su suegro Saúl, aunque lo quería matar” ¡Y hasta le decía Padre!

Claro está que cuando te casas, formas una entidad aparte, donde tus padres y tus suegros, no se deben estar metiendo. Pero eso no significa que no los vas a honrar, respetar, no los vas a cuidar. Tiene que haber esa relación con tus suegros.

He entendido que algunos necesitamos buscar la figura paterna, ya que crecieron sin un padre o una madre, y esto han provocado que muchas de tus relaciones se vean afectadas.   O a lo mejor eres un adolecente que no tienes una buena relación con tus padres, y sientes que te afecta en tus relaciones con los demás. Es importante que busques una figura paterna. Y el Principal es Dios YHVH, a quien menciona Yeshua como “Padre nuestro”. Y con el practicar la “Honra” al obedecerlo, pedir su guianza, su orientación.

Entonces, para solucionar los problemas entre los seres humanos tenemos que comenzar con Dios. La solución está en nuestra relación con Dios. Mientras que el hombre no sea reconciliado con Dios y hasta que tenga una relación correcta con Dios, no puede haber ningún cambio en las relaciones con su prójimo.

Y un aspecto muy importante sobre esta relación Hijos-Padres, es el “Perdón”.

Historia de un “Guerrero” Un hombre que abandona a sus hijos pequeños, y a su esposa que tenía cáncer, porque él era alcohólico, pasa muchos años, la mama muere, los hijos se vuelve “Luchadores”. Y el padre logra dejar de tomar, y se acerca al hijo mayor, para tratar de relacionarse, y el hijo no lo perdona, lo ofende y lo corre. El papa que había dejado de tomar por varios meses, vuelve a tomar. Y el hijo menor se entera, lo busca, lo ayuda y lo perdona. Y cambia la vida de ellos.

Mat.6.12. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.

Mat.6.14. Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 15. más si no perdonáis a los hombres sus ofensas,  tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

 Rom.13.7. Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra. 8. No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley. 9. Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 10. El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor

 Los límites de esta obediencia:

La respuesta es que deben obedecer a sus padres en todo, tal como lo dice Pablo en Col.3:20: “Hijos, obedeced á vuestros padres en todo; porque esto agrada al Señor”.

La única limitación para no obedecer a sus padres es si ellos tratan de impedirles que adoren y obedezcan a Dios. En tal caso, no están obligados a obedecer. Por supuesto, si sus padres tratan de obligarles a pecar, los hijos tampoco están obligados a obedecerles. En tales circunstancias como dijo el apóstol Pedro, “es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hech.5:29).

La siguiente pregunta que surge es ¿Cuál debe ser la actitud del hijo creyente que se ve obligado a desobedecer a sus padres? Por lo tanto, el hijo que se ve obligado a desobedecer a sus padres “para obedecer a Dios”, no debe hacerlo en forma arrogante y altanera sino más bien con tristeza, con dolor, con mansedumbre y humildad. En otras palabras, debe dejar claro que si no fuera por su deseo de obedecer a Dios, no desobedecería a sus padres. Esta es la única actitud correcta y es la única manera de poder mantener el testimonio delante de sus padres. Porque se preocupa por las almas y por la salvación de sus padres, orando por ellos y tratando de darles un ejemplo de la verdad del evangelio. Los hijos que verdaderamente honran a sus padres son aquellos que desean y buscan su salvación.

 

Agradecimiento por articulo a:

 

Editado por: Al Eved: 03/04/5776

KEHILA CASA DE PAZ

SALTILLO, COAHUILA, MEXICO.                                                                                              

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