JORAM DE ISRAEL:  Rey de Israel y segundo hijo de Acab y Jezabel. Sucedió a su hermano Ocozías y reinó 12 años (853 a. C. -841 a.C.) entre los reinados de Josafat y su hijo, también llamado Joram reyes de la Casa de Judá. Aunque fue malvado, no lo fue tanto como sus padres Acab y Jezabel, quitó los Baales que su padre había puesto pero no la adoración y las imágenes  de los becerros de Jeroboam I.

2REYES

3:2 E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, aunque no como su padre y su madre; porque quitó las estatuas de Baal que su padre había hecho.

3:3 Pero se entregó a los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, que hizo pecar a Israel, y no se apartó de ellos.

El matrimonio de su hermana Atalía con Joram, rey de Judá e hijo de Josafat, estrechó las relaciones entre las dos naciones.

Durante su reinado se rebeló Moab que anteriormente había sido conquistado por Omri. Joram subió con Josafat y el rey de Edom para pelear contra Mesa rey de Moab, pero la victoria fue indecisa (2 Reyes 3:4-27)

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2 REYES

…3:4 Entonces Mesa rey de Moab era propietario de ganados, y pagaba al rey de Israel cien mil corderos y cien mil carneros con sus vellones.

3:5 Pero muerto Acab, el rey de Moab se rebeló contra el rey de Israel.

3:6 Salió entonces de Samaria el rey Joram, y pasó revista a todo Israel.

3:7 Y fue y envió a decir a Josafat rey de Judá: El rey de Moab se ha rebelado contra mí: ¿irás tú conmigo a la guerra contra Moab? Y él respondió: Iré, porque yo soy como tú; mi pueblo como tu pueblo, y mis caballos como los tuyos.

3:8 Y dijo: ¿Por qué camino iremos? Y él respondió: Por el camino del desierto de Edom….

Cuando el rey Acab murió, el rey de Moab, Mesá, se rebeló contra Ocozías, sucesor de e hijo de Acab. Dicha rebelión no tuvo el éxito deseado y Mesá volvió a rebelarse más adelante cuando el hermano y sucesor de Ocozías, Joram, reinaba.

Es allí cuando Joram, dado a las muy buenas relaciones que tenía con el reino del Sur a causa del matrimonio de Atalía, su hermana, con Joram hijo de Josafat,  aprovecha para pedirle su alianza e ir contra Moab.

2 REYES

3:4 Entonces Mesa rey de Moab era propietario de ganados, y pagaba al rey de Israel cien mil corderos y cien mil carneros con sus vellones.

3:5 Pero muerto Acab, el rey de Moab se rebeló contra el rey de Israel.

3:6 Salió entonces de Samaria el rey Joram, y pasó revista a todo Israel.

3:7 Y fue y envió a decir a Josafat rey de Judá: El rey de Moab se ha rebelado contra mí: ¿irás tú conmigo a la guerra contra Moab? Y él respondió: Iré, porque yo soy como tú; mi pueblo como tu pueblo, y mis caballos como los tuyos.

3:8 Y dijo: ¿Por qué camino iremos? Y él respondió: Por el camino del desierto de Edom.

Josafat acepta y propone que tomaran el camino del sur entrando por Edom, en vez de hacerlo por el norte. En ese tiempo Edom se encontraba bajo la autoridad de Judá por lo que el rey de Edom se les unió. Rodearon el desierto 7 días y les faltó agua para el ejército y para las bestias que iban con ellos para su alimento. Josafat sugiere consultar profeta y uno de los siervos de Joram mencionó a Eliseo quien estaba cerca del lugar y los tres reyes decidieron ir a verlo. Eliseo ya en frete de los reyes sugiere a Joram que consulte con sus ídolos, dioses paganos en los que él había puesto su confianza, ese comentario obligó a Joram a reconocer la impotencia de sus dioses. Por respeto a Josafat, Eliseo acepta le sea consultado la voluntad de Dios, quién comenzó a explicar por revelación el plan de Dios y ordena cavar estanque en el valle de Zared (Zered) ubicado en el límite sur de Moab porque Dios les iba a proveer de suficiente agua. También le dio instrucciones de destruir las ciudades, los árboles frutales y todo terreno fértil, y Dios entregaría a los moabitas en sus manos.

2 REYES

3:14 Y Eliseo dijo: Vive Jehová de los ejércitos, en cuya presencia estoy, que si no tuviese respeto al rostro de Josafat rey de Judá, no te mirara a ti, ni te viera.

3:15 Mas ahora traedme un tañedor. Y mientras el tañedor tocaba, la mano de Jehová vino sobre Eliseo,

3:16 quien dijo: Así ha dicho Jehová: Haced en este valle muchos estanques.

3:17 Porque Jehová ha dicho así: No veréis viento, ni veréis lluvia; pero este valle será lleno de agua, y beberéis vosotros, y vuestras bestias y vuestros ganados.

3:18 Y esto es cosa ligera en los ojos de Jehová; entregará también a los moabitas en vuestras manos.

 

Zered

 

Tanta sequía había hecho pensar a los moabitas que el reflejo del sol sobre la arena no era agua sino sangre, por lo que pensaron que los ejércitos de los tres reyes se estaban destruyendo uno al otro y que sólo les restaba a ellos ir tras el botín.

2 REYES

3:22 Cuando se levantaron por la mañana, y brilló el sol sobre las aguas, vieron los de Moab desde lejos las aguas rojas como sangre;

3:23 y dijeron: ¡Esto es sangre de espada! Los reyes se han vuelto uno contra otro, y cada uno ha dado muerte a su compañero. Ahora, pues, ¡Moab, al botín!

3:24 Pero cuando llegaron al campamento de Israel, se levantaron los israelitas y atacaron a los de Moab, los cuales huyeron de delante de ellos; pero los persiguieron matando a los de Moab.

Cayeron pues, los moabitas, en manos de los tres reyes quienes los esperaban. Moab huye,  y los tres reyes cumplen las palabras de la Eliseo, solo la ciudad de Kir-hareset no fue tomada.

KIR HARESET

Esta ciudad era el refugio del rey Mesá, quién tomó 700 hombres y salió a atacar a Edom, pero no pudieron vencerlos y se devolvieron a refugiarse detrás de sus muros.

2 REYES

3:25 Y asolaron las ciudades, y en todas las tierras fértiles echó cada uno su piedra, y las llenaron; cegaron también todas las fuentes de las aguas, y derribaron todos los buenos árboles; hasta que en Kir-hareset solamente dejaron piedras, porque los honderos la rodearon y la destruyeron.

3:26 Y cuando el rey de Moab vio que era vencido en la batalla, tomó consigo setecientos hombres que manejaban espada, para atacar al rey de Edom; mas no pudieron.

3:27 Entonces arrebató a su primogénito que había de reinar en su lugar, y lo sacrificó en holocausto sobre el muro (al dios Quemos). Y hubo grande enojo contra Israel; y se apartaron de él, y se volvieron a su tierra.

QUEMOS

El rey Sirio Ben-adad (II), tenía un general muy valioso y apreciado durante el reinado de Joram en Israel. En esta época Israel era tributario de Siria. Este general tan valioso se llamaba Naamán y era leproso, pero no se había separado de la sociedad. Durante una invasión a Israel, había tomado cautiva  a una mujer israelita, a quién puso como sirvienta de su esposa. La muchacha contó a su ama Acerca de un profeta en Israel que podía curar la lepra. Enterado de esto el rey de Siria hizo que Naamán fuera a Joram con una carta en la que pedía la curación de su general.

Jorám se alarmó ante semejante petición, y pendo que Ben-adad buscaba motivo para pelear, pero el profeta Eliseo le pidió que remitiera a Naamán ante él. (2 reyes 5:1-27).

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2 REYES

5:1 Naamán, general del ejército del rey de Siria, era varón grande delante de su señor, y lo tenía en alta estima, porque por medio de él había dado Jehová salvación a Siria. Era este hombre valeroso en extremo, pero leproso.

A este leproso se refirió Yeshúa (Jesús) Lucas 4:27

4:24 Y añadió: De cierto os digo, que ningún profeta es acepto en su propia tierra.
4:25 Y en verdad os digo que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en toda la tierra;
4:26 pero a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda en Sarepta de Sidón.
4:27 Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio.
4:28 Al oír estas cosas, todos en la sinagoga se llenaron de ira; 

Más tarde Joram también peleó contra Ben-adad y Hazael de Siria y, como consecuencia, Ben-adad puso un cruel sitio a Samaria, el cual sólo terminó con la intervención de Dios.

2 REYES

6:24 Después de esto aconteció que Ben-adad rey de Siria reunió todo su ejército, y subió y sitió a Samaria.

6:25 Y hubo gran hambre en Samaria, a consecuencia de aquel sitio; tanto que la cabeza de un asno se vendía por ochenta piezas de plata, y la cuarta parte de un cab de estiércol de palomas por cinco piezas de plata.

Dios interviene y acaba con el sitio en Samaria:

2 REYES

7:6 Porque Jehová había hecho que en el campamento de los sirios se oyese estruendo de carros, ruido de caballos, y estrépito de gran ejército; y se dijeron unos a otros: He aquí, el rey de Israel ha tomado a sueldo contra nosotros a los reyes de los heteos y a los reyes de los egipcios, para que vengan contra nosotros. 

Sucedió que el sitio había producido gran hambre y con ello una inflación tremenda. El rey Joram extiende la culpa sobre Eliseo, al cual manda a buscar para terminar con su vida.  Es, entonces, cuando Eliseo profetiza el fin de la hambruna para el día siguiente.

2 REYES

7:1 Dijo entonces Eliseo: Oíd palabra de Jehová: Así dijo Jehová: Mañana a estas horas valdrá el seah  de flor de harina un siclo, y dos seahs de cebada un siclo, a la puerta de Samaria.

7:2 Y un príncipe sobre cuyo brazo el rey se apoyaba, respondió al varón de Dios, y dijo: Si Jehová hiciese ahora ventanas en el cielo, ¿sería esto así? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello.

Es en este pasaje donde aparece un misterioso  príncipe o líder tan especial que en “cuyo brazo el rey se apoya”, ¿Quién era este misterioso personaje? Según explica Werner Keller en su libro “Y la Biblia tenía razón” refiriéndose a la expresión en 2 REYES 7:2:

“Nada se sabía de semejante empleo en la corte. Los comendadores buscaban inútilmente una aclaración. Finalmente, la investigación lingüística dio con un rango muy vago. La palabra hebraica “shlish”, traducida como “oficial”, tiene su etimología en “tres”. Pero un oficial de tercer rango no existía. Sin embargo, al ser examinados con mayor cuidado, con auxilio de una lupa, los bajorrelieves asirios, se dio con la explicación adecuada.

Cada carro de combate iba ocupado por tres individuos: el conductor o auriga, el soldado y un hombre que se colocaba en un espacio que había en el carro, detrás de ambos. Con los brazos extendidos tenía cogidos unos cinturones o pretinas que iban fijadas al carro a la derecha y a la izquierda. En esta forma se proporcionaba al combatiente el necesario apoyo, y este “tercer hombre” impedía que pudiesen ser lanzados del vehículo durante la carrera desenfrenada que éste emprendía en el fragor del combate, tenía que pasar por encima de los muertos y de los heridos. Éste era, pues, el “tercer hombre”. El incomprensible “oficial sobre cuyo brazo se apoyaba el rey”, el que tenía cogido los cinturones del carro de combate del rey Joram.”

Era la persona en quién el rey había puesto toda su confianza y en quién recaía toda la responsabilidad de la salud y vida del rey en las batallas.

2 REYES

7:17 Y el rey puso a la puerta a aquel príncipe sobre cuyo brazo él se apoyaba; y lo atropelló el pueblo a la entrada, y murió, conforme a lo que había dicho el varón de Dios, cuando el rey descendió a él.

Así se cumplió la profecía de Elías sobre este oficial de tan importante posición que dudo de la palabra del Eterno emitida por Eliseo.

En esta historia donde Joram de Israel y el profeta Eliseo son los protagonistas, hay mucho información en la que analizar y meditar. Leerla  en : 2 de REYES 3:1 al 8:15

 

Fuentes y agradecimiento:
Diccionario Ilustrado de la Biblia. Editorial Caribe
Libro: Y la Biblia tenía razón por Werner Keller