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Por instrucción de YHVH por medio de Moisés, los granjeros en Israel, deben cumplir con el mandamiento de Shmita (año sabático), dejando a sus tierras descansar por un año, una vez cada siete años, de acuerdo a los versículos:

Lev 25:1 YHVH habló a Moshe en el Monte Sinai; El dijo:
Lev 25:2 “Dile a los hijos de Yisra’el: ‘Cuando ustedes entren a La Tierra que Yo les estoy dando, la tierra misma observará un descanso de Shabbat para YHVH. 3 Seis años plantarán su campo; seis años podarán sus viñas y recogerán su producto. 4 Pero el séptimo año será un Shabbat de descanso completo para la tierra, un Shabbat para YHVH; ustedes no plantarán sus campos ni podarán las viñas. 5 No recogerán lo que crezca por sí solo de la zera dejada de cosechas anteriores, y no recogerán las uvas de sus viñas sin atender; será un año de descanso completo para la tierra. 6 Pero lo que la tierra produzca durante el año de Shabbat será comida para todos ustedes – tú, tu sirviente, tu criada, tu empleado, cualquiera que viva cerca de ti, 7 tus animales de cría y los animales salvajes en La Tierra de ustedes; todo lo que produzca la tierra puede usarse como comida.

Exo 23:10 “Por seis años sembrarás tu tierra con zera y recogerás en la cosecha. 11 Pero el séptimo año, la dejarás descansar y que yazca baldía, para que el pobre de entre tu pueblo pueda comer; y lo que ellos dejen, los animales salvajes en el campo pueden comer. Haz lo mismo con tu viña y tu olivar.
Cabe mencionar que las leyes de Shmita solo se aplican en la tierra de Israel, como vemos en el versículo 2, aunque creo que es un buen principio para la tierra de otras partes del mundo para que descanse.

Por medio de algunos estudios de varias personas (Judíos y otras denominaciones) se ha indicado que en Septiembre del año pasado (2014) comenzó un año shmita, el cual terminara este próximo Septiembre del 2015, y hay predicciones y mucha información al respecto con sucesos que se pueden desencadenar por el final de este año shmita, has escuchado algo al respecto?  Lo que quiero es poner a pensar al lector que sabe de que estoy hablando, si entiendes estos términos y estas informado seguramente es porque sabes de los tiempos y te preocupa el obedecer la Torah, la pregunta simple es ¿Porque el años shmita obedecería leyes de hombre? a que me refiero? Sabemos que el año bíblico comienza en el mes primero (14 días antes de Pesaj entre Marzo y Abril), y que en Septiembre-Octubre es el año nuevo según la tradición rabínica, mas no bíblica. Siendo asi, entonces ¿porque forzamos el año shmita de Septiembre a Septiembre? 

Si no sabes de que hablo, no te preocupes ya lo entenderás después.

Es sabido que la cuenta del año Sabático (Shmita) y los Jubileos no se tiene, nadie realmente puede asegurar cuando es, fue o sera el próximo, hay pistas pero las pistas nos llevan a diferentes teorías que no se ponen de acuerdo, por lo que si alguien te asegura cuando es el año Shmita ten cuidado, seguramente esta siguiendo alguna hipótesis.

Lev 25:20 “Si preguntan: “Si no nos es permitido sembrar zera o recoger la cosecha de lo que produzca nuestra tierra, ¿qué comeremos el séptimo año? ”  21 Entonces Yo ordenaré mi bendición sobre ustedes durante el sexto año, para que la tierra produzca suficiente para tres años.

¿Porque se ordeno el año Shmita?

En las palabras del Séfer Hajinuj:

“La razón de esta mitzvá es implantar (lehashrish) profundamente en el pueblo de Israel la virtud de la emuná (fe) y el bitajón (seguridad) en D’os, por cuanto que el Todopoderoso sospechó que el pueblo judío lo olvidaría, perdiendo la seguridad en Él y pensando que gracias a la fuerza y el poder de sus manos consiguen todo lo que tienen, ya que el mundo no tiene quien lo dirija…

Por tal razón, D’os quiso que el pueblo de Israel no se comporte como se comporta el resto de los agricultores, y les ordenó que trabajen la tierra durante seis años y en el sexto año incrementó la cosecha para que alcance para los siguientes tres años y de esta forma los ojos de los judíos estarán dirigidos hacia D’os, así como lo hicieron en el desierto cuando recibían man (maná) diariamente. De la misma manera, la esencia del año sabático es que ellos no trabajen la tierra, no siembren y no cosechen, y sólo confíen en el milagro que D’os les hará, haciendo que la cosecha del sexto año les alcance para tres años consecutivos”.

Otra razón para esta mitzvá está basada en lo que dice el versículo en el libro de los Tehilim (Salmos): “L’Hashem haaretz umloá”, es decir, que toda la tierra es de Él, y es por eso que la persona no debe llegar a pensar que de su trabajo depende la cantidad de grano que cosechará. Por tal razón el Todopoderoso nos ordenó sembrar y cosechar durante seis años, y dejar descansar la tierra en el séptimo año (Ketav Sofer).

Regulaciones según la tradición Rabinica sobre el año Shmita

La Torá nos enseña que debemos dejar descansar la tierra de Israel durante todo un año. Este período de un año se llama shemitá, o shaná hasheviit, es decir el séptimo año del ciclo de siete años consecutivos.

Toséfet Shemitá: en el tiempo del Templo se agregaban 30 días al año de shemitá, es decir que todos los trabajos de la tierra, de los árboles y de las plantas eran suspendidos un mes antes. Sin embargo, hoy cumplimos esta mitzvá absteniéndonos de realizar trabajos un día antes de la shemitá.

Los árboles frutales no se deben plantar 44 días antes de Shmita, por que requieren un período de acondicionamiento en la tierra para comenzar a sacar raíces. En otras palabras, el árbol no se nutre de la tierra en la cual está plantado hasta que comienza a sacar nuevas raíces (“klitá”).

Otra razón para este período de 44 días es que en un árbol frutal debemos cuidar la mitzvá de orlá, es decir que los cuatro primeros años del árbol, su fruto esta prohibido. Y para poder contar el año en el cual fue plantado como parte de este período debemos plantarlo antes de Tu Beav – el día 15 de Av.

De todas formas, se puede sembrar semillas de árboles y plantas no frutales.

Plantar semillas de verduras o legumbres que echarán raíces en el año de la shemitá está prohibido (sefijim – plantas que crecieron en forma silvestre: la Torá los prohibe), por lo tanto deben ser plantadas con bastante tiempo de anticipación para que salga el retoño de la tierra antes de la shemitá. Trigo y cereales deben ser plantados con bastante tiempo de anticipación de forma tal que su crecimiento llegue a un tercio de su tamaño antes del inicio del año.

Fertilizar y abonar el terreno está prohibido. Asimismo está prohibido agregar químicos, ahumar o fumigar para destruir plagas de insectos, parásitos etc., pero si el árbol o la planta estará en peligro de destrucción total, para evitar daños materiales a los dueños se permite este trabajo con la condición de que esto no le produzca al dueño otros privilegios o ganancias.

Podar la viña y recortar los racimos está prohibido en la shemitá, así también se refiere la Torá a la cosecha de las uvas.

Toda cosecha de frutas debe hacerse de una forma diferente para demostrar que las frutas del séptimo año son hefker, es decir, que no tienen dueño y cada persona puede tomar lo que necesite libremente.

Está prohibido arar el campo en el séptimo año y plantar o sembrar en él.

Regar está permitido sólo para mantener los árboles o los jardines. Incrementar la cantidad de agua para hacerlos más bellos, fructíferos o más fuertes, está prohibido.

Toda acción que permitirá mantener la planta o el árbol vivo estará permitida tomando en cuenta las limitaciones del año sabático.

Toda acción que embellece la planta o hace al árbol más frondoso o lo hará dar mejores frutas o mayor cantidad o de mejor tamaño, etc., estará prohibida durante el séptimo año.

Como mencionamos anteriormente, podar está prohibido, pero cortar árboles para la calefacción, cortar ramas que molestan en una vía peatonal, cortar ramas de palmeras para el “sejaj” – techo de la sucá, estarán permitidas con la condición de que no las hagamos en la forma usual, es decir que debemos hacer un “shinui” – para dar a entender a quien nos puede ver que no lo estamos haciendo con el propósito de podar. Esto se puede hacer usando herramientas que no son las adecuadas para este trabajo, cortando una pequeña cantidad cada vez, dejando ramas entremedio, etc.

Por cuanto que la preparación de un campo para la cosecha requiere de su limpieza, en el séptimo año estará prohibido retirar piedras y rocas de un terreno con la excepción de aquellos terrenos que obviamente no serán usados para plantar en ellos, como por ejemplo estacionamientos, lugares de construcción, etc.

Las frutas y las verduras que serán recolectadas el séptimo año tienen una santidad especial – kedushat sheviit – por lo tanto no debemos desecharlas ni mal usarlas. No se pueden sacar de la tierra de Israel y no se pueden comercializar.

Hoy en día, la manera de adquirirlas, considerando que no tenemos acceso a los campos de cultivos, es por medio del Otzar Beit Din, es decir una institución que se hace cargo de los campos, dirigiendo obreros para retirar el fruto y distribuirlo en distintos lugares GRATUITAMENTE. El valor que pagamos por este servicio no incluye el fruto, sino sólo el pago de salarios, elementos de empaquetado y transporte. Las verduras que crecieron por sí solas, es decir que no fueron plantadas ni sembradas el séptimo año, tienen el nombre de sefijim y no se deben comer.

Hay frutas que su crecimiento tiene lugar durante el año de shemitá y la cosecha el año siguiente, es por eso en estos casos tendremos que ser precavidos con las leyes de la shemitá sólo en el octavo año.

Así es como la gente tenia una oportunidad de poner a prueba su fe en Dios y de verse recompensados, la abstención de un año completo de cultivarles permitía a todos tomar un descanso y concentrarse en búsquedas más espirituales — la gente llenaba las sinagogas y las casas de estudio. Incluso hoy, cuando la extensa mayoría de judíos no está implicada en la agricultura, las lecciones de Shemitah son igual de vigentes. Durante este año se espera que nos concentremos más en nuestra misión espiritual en la vida, y menos en nuestras persecuciones materiales. Más en porqué somos necesarios, y menos en que necesitamos. Más en la fe en Dios, menos en la fe en nuestros propios talentos y virtudes.

“Si con Mis leyes se encaminarán y Mis ordenanzas observarán y las cumplirán, Yo daré vuestras lluvias en su tiempo, y la tierra dará su producción y los árboles del campo darán su fruto”

(Vaikrá – Levítico – 26:3-4).

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