Por Yosef Bitton. El Bet haMiqdash, el gran Templo de Jerusalem, fue destruido e incendiado por el ejercito de Tito, el hijo de Vespasiano, el 9 de Ab del año 68. El Templo continuó consumiéndose también durante el siguiente día 10 de Ab.

 

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LOS PRISIONEROS JUDIOS
El historiador Flavio Josefo, que fue testigo presencial de la destrucción de Yerushalayim, escribe que en total los romanos mataron a 1.100.000 judíos durante los años del asedio a Jerusalem. Tito también tomó como prisioneros 97.000 judíos. Estos prisioneros eran parte del botín de guerra y eran usados principalmente para exhibición y entretenimiento. Josefo cuenta que cuando Tito llegó a Cesárea organizó juegos públicos, los infames circos romanos, donde 2.500 prisioneros judíos fueron asesinados forzados a pelear contra fieras salvajes hambrientas o contra gladiadores profesionales. Tito continuó con estos juegos, matando judíos en los circos, en la ciudad de Beirut y en otras ciudades, hasta llegar a Roma.
EL TRIUNFO MAS CELEBRADO
Una vez en Roma, Tito fue recibido como un gran héroe por su padre, el emperador Vespasiano. Juntos organizaron una procesión de victoria por haber derrotado a un enemigo tan audaz y poderoso como el pueblo judío, ya que los Yehudim, aún divididos, lucharon con toda su inteligencia, perseverancia y audacia. Los romanos organizaron también un gran desfile donde se humillaba públicamente a los prisioneros judíos y se exhibían los tesoros del Bet haMiqdash: el shulján hapanim, una mesa de oro puro del Santuario y principalmente la famosa Menorá, también de oro puro. Lo último que se exhibió fue un Sefer Torá, que para los romanos significaba un triunfo contra nuestra fe….
Vencer a los judíos es una misión imposible…cuando HaShem está con nosotros. Tal como lo explicaron los Sabios, el enemigo no nos puede vencer, a menos que abandonemos el camino de HaShem, como ocurrió en el primer Bet haMiqdash, o que estamos divididos y enemistados entre nosotros. En estas ocasiones «nos desconectamos» de HaShem y quedamos a merced del enemigo.
EL ARCO DEL TRIUNFO
Para Roma el triunfo contra los judíos fue muy significativo. Para entenderlo un poco mejor recordemos que por aquella época los romanos derrotaron a los macedonios, a los griegos, a los galos, a los británicos, a los germanos, y triunfaron en España, en Sicilia y en Cartago. Pero sólo el triunfo contra los judíos fue celebrado de una manera especial. El monumento que erigieron los romanos para celebrar la victoria contra los judíos, el más antiguo y esplendoroso que existe. Es el famoso Arco del Tito, en la Via Sacra, que celebra exclusivamente el triunfo sobre los judíos. Este arco, que entre otras decoraciones presenta a 12 soldados romanos cargando la Menorá del Bet haMiqdash (ver imagen arriba), fue concebido para humillar a los cautivos judíos traídos de Jerusalem, a quienes los romanos hacían desfilar por debajo del mismo en señal de derrota . Es interesante recordar que en 1555 el Papa Paulo IV obligó a los judíos a jurarle lealtad allí, bajo el arco de Tito.
MONEDAS DE HUMILLACION
Los romanos también mandaron a hacer monedas para celebrar el triunfo contra los judíos: estas famosas monedas (ver abajo) muestran a una mujer, «Judea», sentada bajo una palmera seca, con las manos atadas , y del otro lado de la palmera, un soldado romano victorioso. La moneda dice: “Judea capta» (La provincia de Judea, capturada) .
EL COLISEO
Con los despojos tomados de Judea y del Bet haMiqdash los romanos incrementaron notablemente sus fortunas. Y en la época de Vespasiano Roma vivió en la opulencia por varios años. Hace poco tiempo atrás se descubrió un texto en latín donde se indica que Vespasiano financió la construcción del infame Coliseo de Roma, donde se jugaba a matar a prisioneros de guerra, con los tesoros robados de Jerusalem y del Bet-haMiqdash ( ver aquí ).

Ahora unas palabras de nejamá (consuelo,) para después del 9 de Ab.

 

EL ARCO DE TITO
Por cientos de años la comunidad judía de Roma rehusó pasar por abajo del arco, porque como explicamos, este habla sido diseñado para humillar a los judíos. Sin embrago, en un acto muy simbólico, el día 5 de Iyar, 14 de Mayo, de 1948, la comunidad judía de Roma, liderada por el gran rabino de Roma, marchó bajo el arco, pero en la dirección opuesta, como si la historia volviese para atrás, e Israel estuviese regresando ahora desde el largo destierro de Roma a «su casa» en Erets Israel.
LA MENORA
En 1949 el gobierno de Israel eligió la Menorá del arco de Tito como el símbolo oficial del nuevo estado judío.
JUDEA CAPTA
En el año 1958, para conmemorar los 10 años de su establecimiento, el Estado de Israel emitió una moneda muy parecida a la que hizo Vespasiano. En esta nueva moneda (abajo) se puede ver a una mujer “Judea”, de pie, junto a una palmera floreciente, con un bebe en sus brazos. A su lado, del otro lado de la palmera, se ve a un hombre, que trabajando la tierra y plantará un nuevo árbol.
El texto dice: “Israel liberata» (Israel es ahora libre!) y en hebreo dice: «A 10 años de la independencia de Israel, Jerusalem, 1958».
            JUDEA CAPTA 
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            ISRAEL LIBERATA
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COLISEO ROMANO
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El Coliseo se hizo con el saqueo del Templo de Jerusalén

CRISTIANO DEL RICCIO WASHINGTON

El Coliseo fue construido con el botín del saqueo del Templo de Jerusalén de parte de legiones romanas, sostiene un investigador norteamericano en un artículo publicado ayer en la revista Biblical Archaeology Review.

La teoría habría sido probada a partir del texto de una piedra esculpida colocada justamente en el Coliseo, afirma el estudioso Louis Feldman, de la Yeshiva University de Nueva York.

“El espléndido Templo de Jerusalén, construido por Herodes, fue saqueado por los romanos en el 70 después de Cristo, en la campaña para aplacar una revuelta judía –afirma Feldman–. Documentos de la época atestiguan que el Templo estaba cubierto de placas de oro macizo”.

Al regresar a Roma, Tito recibió honores triunfales por el éxito de la empresa, con un desfile del botín logrado y de los prisioneros capturados.

“Era costumbre usar parte del botín de guerra para obras públicas” –afirma Feldman–, “el rico botín llevado desde Jerusalén sirvió para financiar la construcción del Coliseo”.

El estudioso subraya que uno de los bajorrelieves del Arco de Tito, adyacente al Coliseo, muestra a los soldados romanos mientras llevan el botín: y allí se notan algunos símbolos judíos, como el candelabro de siete brazos.

Feldman sostiene que según algunos testimonios los romanos habrían llevado desde Jerusalén a más de 97.000 prisioneros, usados luego como esclavos (muchos probablemente trabajaron en la construcción del Coliseo).

La confirmación de la teoría parece surgir de una lápida hallada por Feldman en el Coliseo, que describe los trabajos de reparación hechos en la estructura años después de la terminación de la construcción.

Los agujeros de la lápida muestran la existencia de una inscripción precedente, que el investigador pudo descifrar. La leyenda –hallada y traducida por el profesor Geza Alfoedly, de la Universidad de Heidelberg (Alemania)– incluye las palabras latinas “ex manubiis” (del botín).

“A menudo los edificios romanos contenían la descripción de cómo habían sido financiados” –afirma Feldman–, “hay que considerar que en la época de la construcción del Coliseo la única campaña romana que había reportado un sustancioso botín era aquella contra Jerusalén”.

Otros estudiosos norteamericanos definieron como “débiles” las bases de la teoría de Feldman, pero no hallaron ningún elemento que las contradiga.

 

Fuente y agradecimiento:
                                                         
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