Episodio 1: Invasión

En junio de 1941, tras la invasión de la Unión Soviética, Hitler proclamó el inicio de una
guerra de exterminio para asegurar  espacio vital (el lebensraum) del pueblo germano en el este.
La población de los territorios ocupados debía ser, pues, expulsada, dispersada, racialmente debilitada y, literalmente, eliminada durante el proceso. Para tal fin, el implacable Himmler (oficial nazi de alto rango, Reichsführer de la Schutzstaffel (SS), y uno de los principales líderes del Partido Nazi (NSDAP) durante el régimen nacionalsocialista )   envió alrededor de 30.000 hombres a la zona con el propósito de que siguieran la estela de la Wehrmacht, las Fuerzas Armadas alemanas, y proceder, así, a la “pacificación” de los territorios ocupados. Centenares de miles de soldados fueron testigos, durante esta primera fase del holocausto, del asesinato sistemático e indiscriminado de centenares de judíos soviéticos.

Episodio 2: Decisión

Muy pocos creyeron que las proféticas palabras pronunciadas por Hitler el 30 de enero de 1939, en las que auguraba la aniquilación de la raza judía en toda Europa, pudieran convertirse en realidad. Su patológica obsesión contra los judíos, a los que acusaba de haber organizado una conspiración mundial, se vio reforzada cuando en agosto de 1941 Inglaterra y Estados Unidos sellaron una alianza contra la tiranía nazi. El programa muestra los acontecimientos y razonamientos que precedieron a la exterminación para comprender una era que desembocó en el asesinato de masas.

Episodio 3: Gueto

Desde el invierno de 1941, la imagen de camiones cargados con refugiados judíos dirigiéndose  hacia los guetos recién construidos se convirtió en estampa habitual. Una vez en su interior, los prisioneros aguardaban bajo un aparente clima de normalidad la llegada de la muerte. No en vano, los centros de Chelmno, Belzec, Sobibor y Treblinka se cobraron el doble de vidas de las que perecieron en Auschwitz. Inanición, enfermedad o fusilamiento a cargo de los grupos de asalto nazi constaban como las principales causas de mortandad. A través del testimonio de las víctimas que sobrevivieron a la barbarie y de imágenes de archivo, el espacio analiza las consecuencias de los decretos de deportación y exterminio de Hitler.

Episodio 4: Asesinato Masivo

Desde el principio, los campos de concentración respondieron a los propósitos más simples del planteamiento nazi. No sería, sin embargo, hasta los primeros compases de 1933 cuando comenzaron a albergar en su interior a los disidentes y opositores al régimen: comunistas, social demócratas, testigos de Jehová, clérigos y los políticamente indeseables judíos, gitanos y homosexuales. A partir de esta fecha, el plan para “la solución final a la cuestión judía” se puso en práctica con una precisión mortal. De este modo, desde mediados de 1943, entre 5.000 y 8.000 personas murieron diariamente en las 15 incineradoras de Auschwitz.

Episodio 5: Resistencia

¿Cómo a la vista de las atrocidades que estaba cometiendo el régimen fascista no surgieron más voces de protesta en el seno de la propia Alemania? Las octavillas repartidas por los valerosos estudiantes de Munich o la conspiración para acabar con la vida del Führer fueron dos raras excepciones en una época marcada por el fanatismo. Sin embargo, los tentáculos de las SS no pudieron impedir la aparición de nuevos brotes. Así, veremos cómo en febrero de 1943, coincidiendo con la deportación de los judíos berlineses, sus familiares no hebreos salieron a la calle en señal de protesta, consiguiendo la liberación de 1.500 hombres y mujeres.

Episodio 6: Balance Final

Las escenas de la liberación del campo de concentración de Bergen-Belse, en abril de 1945, excedían los límites normales de la imaginación: pilas de cadáveres tan altas como hombres alineadas hasta donde la vista podía alcanzar salpicadas con la aparición fantasmal de los escasos supervivientes. Vestidos con trapos, aquellos que habían logrado soportar la barbarie nazi miraban con ojos asustados a sus libertadores. A su llegada, la reacción de los aliados no fue otra que la del horror ante las atrocidades que en su interior se habían cometido.

No más de 50.000 judíos pudieron ser rescatados de unos campos en los que unos seis millones fallecieron.

 

Fuente:

(https://www.youtube.com/watch?v=mvq7E1ReLfM)