«Entonces Josué habló al Eterno el día en que el Etenro entregó al amorreo delante de los hijos de Israel; y dijo en presencia de los israelitas: “Sol, detente [En hebreo: דּוֹם y se lee “DOM” ] en Gabaón; y tú, luna, en el valle de Ayalon”». (Josué 10:12).