“LOS DIEZ MANDAMIENTOS”

2° Mandamiento: “Ídolos que rompen el corazón”.

Veremos el segundo mandamiento que prohíbe adorar ídolos:

El tema de los ídolos y la idolatría, es un tema muy controversial,  principalmente en nuestro contexto Latinoamericano. Donde los evangélicos catalogan a los católicos de “idolatras”.

Y hay que hablar de esto con claridad, porque si no es como “Tener un elefante en nuestra sala, y no darnos cuenta” ¿entienden?

Hay un punto muy importante, y aunque los cristianos evangélicos, critican a los católicos de practicar la idolatría. No saben que tanto la teología católica, como la evangélica “prohíben la idolatría.” Eso casi no se sabes.

La teología católica define la idolatría de esta manera: “Idolatría es dar adoración divina a un ídolo o a cualquier cosa en vez de Dios. La idolatría está en oposición directa al objeto primario de la adoración, el único digno de ella es Dios”

Esto parecería que están de acuerdo con los evangélicos. Pero los teólogos católicos y muchos sacerdotes católicos y teólogos dicen  que erróneamente muchos católicos adoran imágenes: pero que no lo deben hacer. Y agregan y dicen: no solamente adoran imágenes, sino que creen que las imágenes o ídolos pueden hacer milagros. Y la teología católica dice: los ídolos no puede hacer milagros. Los milagros los hace Dios.  Y esto es muy interesante porque sus hechos lo contradicen: Veamos “Las peregrinaciones con sus Ídolos a cuestas”: Salmos 115:1-8

Aunque en algunas iglesias católicas han quitado las imágenes. Pero enseñan que “Dios no prohíbe el uso de imágenes” “Sino la adoración a esas imágenes”: aunque algunos dicen que Dios permitió la hechura de imágenes: Casos: de los dos querubines de oro en el arca. Éxodo 37:7 En el Templo de Salomón hay imágenes de ángeles 1° Reyes 6:23;  y cuando Dios manda a construir una imagen de una serpiente. Núm. 21:7-7. NOTA: Dios los manda a hacer con un fin específico. Ilustra, embellece un lugar o muestra su salvación. Pero no  es para adoración, ni manda  que se repita y de hecho ya no existen.

Ahora le realidad es que hay mucha gente involucrada en la Idolatría, millones de idolatras, aunque se justifique a la iglesia católica, pues ella lo permite, por intereses: religiosos, supersticiosos y económicos.

Aunque entre los evangélicos también hay idolatría, como lo veremos más adelante.

Ahora lo que se destaca en la Biblia es que hay un énfasis muy importante “contra la idolatría”. Aparece más de 200 veces  el tema de idolatría, es un tema muy importante para Dios, y debe serlo para su pueblo.

En Las Sagradas Escrituras, vemos como juzgaba Dios a los Reyes de Israel y/o Judá por combatir o no la idolatría. Algunos reyes destruían a los ídolos que estaba en los lugares altos y otros (los mas) los permitían. Y principalmente los “Profetas de Dios”  describían a la idolatría como: “Traición a Dios”

La idolatría es un tan importante para Dios, que lo puso en los Mandamientos:

2: 4. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy YHVH tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.  “No te hagas ninguna clase de ídolos, ni imagen de ninguna cosa que está en los cielos,  en la tierra o en el mar. 5. No te inclines a ellos ni les rindas culto, porque yo, el Señor tu Dios, soy Dios celoso, quien no tolerara que entregues tu corazón a otros dioses”

(V. Palabras actuales)

¿Porque este énfasis tan fuerte?, ¿porque tantos versículos que nos hablan contra la idolatría? Porque la idolatría está ligada a la inmoralidad es igual, ante Dios.

Col.3.5. Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; 6. cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia,

Vamos a tratar de explicar esto de la Idolatría y la Inmoralidad. Si creemos en Dios, creemos que hay una verdad  moral establecida por el, Dios nos ha dejado un código moral. Él nos dice en su palabra como debemos de comportarnos, como debemos de ser, de vivir. ¡Si es que lo seguimos!  Pero cuando remplazamos a Dios por un ídolo, cuando le damos atributos divinos a una estatua o a un ídolo y le estamos dando nuestra devoción a ese ídolo, no solamente estamos rechazando a Dios, estamos rechazando el Código: Los Diez Mandamientos que nos ha dado.

Déjame explicarlo mejor: Un ídolo no hace diferencia “entre el bien y el mal”, no te va a decir: “esto está mal y esto está bien”. No te va a dar ninguna regla, mandamiento código moral. Por eso los ídolos nos llevan al “relativismo moral”: “Yo puedo hacer lo que quiera” de acuerdo a las circunstancias que estoy viviendo, puedo hacer lo que me conviene, lo que yo quiera, porque el ídolo no pide ningún tipo de conducta. Por ello vas a encontrar a ídolos hasta para los narcotraficantes. “San Martin Malverde”, para los secuestradores y asesinos “La Santa Muerte”, y se encomiendan en ellos para hacer el mal, “porque un ídolo no te pide que hagas el bien”.

Y hay algo muy diferente entre Dios y los ídolos. Dios es invisible “Dios es Espíritu” (Juan 4:24), nosotros no lo podemos ver, eso empieza a desarrollar “Fe en Dios” que no puedes ver, pero que ahí está, que está siempre presente. Y por medio de las cosas echas lo vamos percibiendo.

Pero cuando se trata de un ídolo, es algo visible, y eso es lo que impacta al humano. En momentos de desesperación es más fácil poner tu confianza en algo que ves, que en algo que no ves. Por nuestra naturaleza humana. Nos gusta lo palpable, lo visible.

“De hecho la idolatría, nace del temor y la falta de confianza en Dios” 

Recordemos la historia del “Becerro de oro”: Moisés está 40 días en la montaña del Sinaí, empezaron a desesperarse, a tener temor, porque no sabían de Moisés, ¿Qué vamos a hacer? ¿Dónde esta este hombre que nos sacó de Egipto?  Que nos dijo que Dios lo mando, ¿Y donde esta este hombre?, ¿Acaso murió? Y ellos empezaron a tener temor y a desesperarse y  por ello, pidieron a Aarón; “Haznos dioses que nos guíen”: Éxodo 32:1-6

“Has algo que nosotros podamos ver”

El Dios del Universo, que es invisible, está fuera de nuestro control. El ídolo esta en mi control. Yo lo veo, yo lo palpo, yo lo cargo, yo hago con él lo que “yo quiera”, está a mi disposición.

En cambio Dios es “Espíritu”, es Soberano, y  no lo puedo controlar, y es cuando no podemos entender eso, que nos vamos a los ídolos.

Con Dios debe de haber una relación mutua. Con un ídolo no la hay, no existe la relación, el ídolo se usa a nuestro antojo, el ídolo no requiere de fidelidad de tu parte,

Pero Dios si requiere “fidelidad” de tu parte.  Ya que cuando no le eres fiel a Dios, él dice que cometiste: “infidelidad, adulterio espiritual”.

“La adoración a un ídolo es como una aventura extra-marital, en la que no hay compromiso”.

¿Pero qué piensas tú cuando escuchas la palabra “ídolos”, “idolatría”, que se te viene a la mente? Pensamos en los pueblos antiguos, en la ignorancia, en gente postrándose ante estatuas en medio de humo, haciendo sacrificios a esos ídolos antiguos. Pero por favor olvídate de esas imágenes y piensa en la idolatría actual, aparte de la católica como en la que nos debe preocupar.

La idolatría Moderna”: que no tiene que ver con estatuas de madera, piedra o metales.

Tiene que ver con nuestro corazón.  Los ídolos más dañinos están dentro de nosotros, no están afuera, no están en un templo, están en nuestro corazón,

El corazón humano, toma como una exitosa carrera, el amor a cierta persona, las posesiones materiales, los hijos, el esposo, la esposa, los padres, los hacemos con atributos divinos, lo hacemos algo supremo, superior : dios .

Que es un ídolo: Son cosas o personas, que se convierten en el centro de nuestra vida, porque pensamos que nos pueden dar el significado, la seguridad y la satisfacción que necesitamos”

Y lo más interesante  es que no son necesariamente cosas malas. Los ídolos modernos, los ídolos de nuestro corazón, parecen buenas, a los ojos humanos, son cosa buenas que nosotros llevamos a este nivel a esta posición que son “muy importantes”, de que nos pueden dar significado, nos pueden dar satisfacción, y las convertimos en ídolos.

Voy a mencionar algunos: 1.-El ídolo del dinero y las posesiones materiales,  El enfocarse en el dinero y los bienes materiales es: “…avaricia, que es idolatría” Col. 3:5.

Y todo hombre ha batallado con uno o varios problemas económicos, por devaluaciones, por malos negocios, por robos, situaciones económicas en USA como en 2009, que afecto a todo el mundo. Y ahí nos dimos cuenta como el dinero, se había convertido en el mayor ídolo del mundo.

Y lo curioso es que la gente con más dinero, es la gente con menos principios morales, sienten que pueden hacer lo que quieran, y comportase como quieran, pueden violar leyes, pueden violar principios, porque han hecho del dinero su ídolo y el ídolo no le pide absolutamente nada de justicia, “puedes vivir como quieras”.

Pero después de esta crisis financiera del 2009, hubo una cadena de suicidios en el mundo, de gente muy rica y muy poderosa en la industria, los negocios, la banca y en la política. Muchas historias, decían: “Sus espíritus se había quebrado”.

El espíritu humano es como una brújula, que apunta siempre a Dios, el espíritu humano quiere seguir a Dios, Ya que él lo hizo,   La Biblia dice que cuando el hombre muere:”… y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio”. El. 12:7 El espíritu humano siempre quiere seguir a Dios.

Pero cuando no seguimos a Dios y seguimos a un ídolo, que no necesariamente es de madera o de algún material, sino que algo se ha vuelto tan importante en nuestra vida, ese ídolo termina “rompiendo nuestro espíritu, nuestro corazón”, porque tu corazón fue hecho para seguir a Dios, no a un ídolo.

Los ídolos siempre romperán tu corazón. Siempre lo van a hacer porque no puede darte significado, no te pueden dar seguridad, no te pueden dar satisfacción, no pueden darte lo que tu corazón necesita, eso solo puede dártelo Dios.

Es por eso que cuando esta gente lo pierde todo, sienten que ya no tienen por qué vivir.

Perdí todo, el dinero, mis posesiones, todo mi trabajo, toda mi vida, pierden la esperanza, cuando pierden su ídolo.

Aquí es cuando empezamos a entender porque Dios prohíbe los ídolos, Dios lo hace por nuestro bien, Él nos hizo, Él nos formó, el conoce nuestro corazón, Él conoce nuestro espíritu, Él sabe que necesitamos buscarlo, y los ídolos nos desvían de Él.

Yeshua, cuando estaba en la tierra, entendiendo el ídolo del dinero dijo: “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas” [griego Mamón].Mat. 6:24

No puedes tener a Dios por un lado y al dinero como un ídolo por el otro lado. Dios no prohíbe que tengas dinero, no prohíbe que prosperes, que tengas negocios, prohíbe que hagas un ídolo del dinero.

Aparte del dinero hay otros ídolos: 2.-Nuestros hijos, ¿Puede ser esto posible? ¡SI!

Es algo muy sutil ya que inicialmente son de cosas importantes y buenas. El hecho de tener hijos perfectos, exitosos, es un deseo idolatra y egoísta. Porque a veces ese deseo no tiene que ver con nuestros hijos, tiene que ver con nosotros, como padres, “Yo me quiero sentir realizado como padre” “Yo quiero sentir que hice algo bien” La satisfacción que yo voy a tener como padre, mi identidad como padre está ligada al “éxito” que tengan mis hijos.

Y cuando tu ligas “Tu identidad, tu satisfacción, tu seguridad” a lo que hacen tus hijos, los has puesto a ellos como un “ídolo”, Y eso es lo que lleva muchos padres a la sobreprotección, padres que están llenos de temor y ansiedad, cuando piensan en sus hijos,  Y se ven en la “necesidad” de controlar cada detalle de la vida de sus hijos.

Sentimos que tenemos valor, que nuestra vida tiene significado, porque hemos creado hijos exitosos y felices. ¡Pero eso no es cierto!  Eso no te da el último significado, eso termina arruinando a tus hijos y tu relación con tus hijos.

Y no es que ames a tus hijos de más, no se puede amar a nuestros hijos de más, sino que los has puesto en el lugar de Dios, pensando que “ellos”, te pueden dar el significado que tú necesitas.

Y cuando estamos en el lecho de la muerte, te das cuenta que no importa: que tanto dinero hayas tenido, no importa si a tus hijos les fue bien o mal, sino ¿Que hay más allá de esta vida? ¿Que pasara después de que yo muera? ¿Dónde está mi significado? ¿Dónde está mi seguridad? ¿Dónde está mi identidad?  ¡Te das cuenta que es algo que está más halla que tus hijos!

En Dios radica nuestro verdadero significado. Salmos 115:9-11: Lado positivo

Pero hablando de los hijos: piensa por un momento la vida de Abraham:El tener un hijo se había convertido en lo más importante para el”  “Nadie deseo tener un hijo, como lo deseo Abraham”. Y las personas que han sufrido de infertilidad saben de esto: el deseo de tener un hijo.  Y en el caso de Abraham y su esposa Sara, se hicieron ancianos, él tenía 100 años y ella 90 años, cuando Dios le concedió a Isaac,  en contra de todas las posibilidades, les nació un hijo. Ahora tenían “lo que siempre habían querido tener: un Hijo”, “un varón”, algo que significaba mucho para un hebreo. El garantizaba la descendencia de Abraham, el garantizaba que su nombre fuera conocido,  iba a permanecer, su hijo iba a continuar con su herencia.

Y era algo que yo  no había pensado: ¿Estaría el corazón de Abraham dividido? ¿A quién le pertenece? ¿A Dios? O ¿A su hijo Isaac?  Y viene la prueba.

Gén.22.2. Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.

Dios magnifica la escena: tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas…. y ofrécelo allí en holocausto…”

El centro de la vida de Abraham: ¿Habría cambiado de lugar, de Dios a Isaac?

Y esto es muy importante, ya que si nosotros ponemos en ese lugar a nuestros hijos, en un “amor idolatra”, que ahoga a los hijos y estrangula la relación con ellos.

Pero la historia, nos muestra que Abraham obedece:

Gén.22.9. Y cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató a Isaac su hijo, y lo puso en el altar sobre la leña. 10. Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. 11. Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 12. Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único.

Abraham, tiene en primer lugar a Dios YHVH, no a su hijo.

Hay que aprender, si ponemos a nuestros hijos como “ídolos”, perdemos el rumbo, moral, aun cuando queremos hacer el bien a nuestros hijos, pero son ídolos, perdemos el camino trazado por Dios. Él es quien nos dice que debemos hacer con ellos.

Hay una historia de TV, que habla de un hombre que es químico, a quien le detectan: cáncer, y para poder atenderse y dejar algo para sus hijos, se vuelve productor de droga, y empieza a cambia, porque piensa más en sus hijos, va trasformado a su “familia en un ídolo”. Va cambiando de un buen hombre en un narco.  Hay una escena, donde le muestra a su hijo el laboratorio, el dinero y le  dice: “papa lo hizo por ti”

No sé si a ustedes les ha pasado,  pero yo hace muchos años, al cargar a uno de mis hijos, pensaba, “Yo voy a hacer mucho por ti”. ¿Pero hasta donde podemos llegar?  ¿Hasta dónde llegamos cuando nuestros hijos se convierten en un ídolo para nosotros?

3.- Haciendo un ídolo de la persona que amamos: Y hablamos del: Esposo, esposa,

 

Recordemos:

Que es un ídolo: Son cosas o personas, que se convierten en el centro de nuestra vida, porque pensamos que nos pueden dar el significado, la seguridad y la satisfacción que necesitamos”

Piensa en el “amor de tu vida”, de quien te enamoraste, con quien te casaste.

 

Veamos a Jacob. Sale huyendo de la casa de su Padre por haber robado la “primogenitura” de Esaú. (Gen. 27,28) Quien lo quiere matar, no volverá a ver a su padre y a su madre, vivirá como un fugitivo, se va a un lugar lejano: Pada-aram, con la familia de su mamá, y ahí conoce a Raquel:

Gén.29.11. Y Jacob besó a Raquel, y alzó su voz y lloró.

Gén.29.17 “… pero Raquel era de lindo semblante y de hermoso parecer” Y Jacob amó a Raquel, y dijo: Yo te serviré siete años por Raquel tu hija menor.

Tal vez veía en ella la solución a sus problemas, el corazón vacío por su familia perdida, el cariño de su mama, lejos de ellos y tal vez de Dios, pero ahora la mujer más hermosa que había visto, le va a solucionar sus problemas, y tal vez pensó, cuando vivamos juntos, todas las cosas serán mejor, esta miserable vida que tengo será mejor. Ella arreglara  las cosas para mí.

Hacemos a nuestra pareja un ídolo cuando le damos el lugar de Dios, de la misma manera que hacemos con los hijos.  Cuando se vuelve el ideal divino que llenara nuestra vida de significado, esto no es nada nuevo. Escuchen las canciones que le canta un joven a su novia:

“Mujeres Divinas” de Vicente Fernández, “Todo se transforma, cuando se dan el primer beso de amor”, porque elevamos a la novia, al novio, a ese lugar, pensamos: “Todas mis necesidades: emocionales, físicas, todo lo que yo necesito en esta vida, esta persona, me lo va a dar”

Hay un caso, de una joven que se suicidó, porque su esposo la había engañado, y antes de suicidarse decía: ¡No sirvo para nada! ¡Soy basura!, ¡Por eso mi esposo no me ama!

¡Por eso se fue con otra!  Ante sus hijos y su mamá, se disparó.  Había hecho de este hombre el significado de su vida, esto es idolatría, por más triste que parezca. Ningún amante, ningún esposo, esposa, ningún ser humano, califica para llenar este papel que solamente Dios YHVH puede llenar.  Todos quedamos cortos.

Pero sigamos con Jacob, después de 7 años, viene con su suegro, y le pide a su esposa,

Gén.29.21. Entonces dijo Jacob a Labán: Dame mi mujer, porque mi tiempo se ha cumplido, para unirme a ella 22. Entonces Labán juntó a todos los varones de aquel lugar, e hizo banquete 23. Y sucedió que a la noche tomó a Lea su hija, y se la trajo; y él se llegó a Ella 25. Venida la mañana, he aquí que era Lea; y Jacob dijo a Labán: ¿Qué es esto que me has hecho? ¿No te he servido por Raquel? ¿Por qué, pues, me has engañado?

Hay un dicho hebreo: “En la mañana siempre será Lea”  No importa con quien te cases,      siempre será: “Lea en la mañana”, no era bonita, o sea: ¡No era la que esperabas!: Raquel

Hay una historia de un hombre que se enamoró de una famosa cantante, la invito a salir, ella también se enamoró de él.  Por fin se casarón y la noche de bodas, en el cuarto, la mujer se empieza a quitar la peluca, los dientes, la pierna de palo, y el hombre le grita: “Canta mujer, canta”

Esa persona a la que le diste atributos de Dios, y pensabas que te dará significado, trascendencia, no es lo que tu esperabas, por eso es que hay la epidemia de divorcios, en nuestro mundo, nos damos cuenta que no nos dio lo que queríamos.  Y decimos; “es que no la amo”, “es que no nos entendemos”  y se va a seguir dando, si buscamos en la mujer o el hombre, esa satisfacción.

Termino con Jacob,

Gén.29.30. Y se llegó también a Raquel, y la amó también más que a Lea; y sirvió a Labán aún otros siete años.

Ahora tiene dos esposas, y Lea, se siente menospreciada, para ella Jacob era su ídolo, su dios.

Gén.29.31. Y vio Jehová que Lea era menospreciada, y le dio hijos; pero Raquel era estéril.  La historia siguió triste:

Gén.29.32. Y concibió Lea, y dio a luz un hijo, y llamó su nombre Rubén [“ved, un hijo”], porque dijo: Ha mirado Jehová mi aflicción; ahora, por tanto, ahora si me amará mi marido.

 Pero no sucedió, siguió aferrada

 Gén.29.33. Concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: Por cuanto oyó [hebreo

shama] YHVH que yo era menospreciada, me ha dado también éste. Y llamó su nombre Simeón.

Gén.29.34. Y concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: Ahora esta vez se unirá

[hebreo lawah] mi marido conmigo, porque le he dado a luz tres hijos; por tanto, llamó su nombre Leví.

Gén.29.35. Concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: Esta vez alabaré [hebreo

hodah] a Jehová; por esto llamó su nombre Judá; y dejó de dar a luz.

 

Cambio su centro de Jacob a Dios.

Y es de la tribu de Judá, donde años después vino a nacer Yeshua.

 

 Y hay más ídolos: parientes, amigos, personas, pastores, unguidos etc.

 

El 2° mandamiento termina diciendo:

5“…porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso,

Cuando pensamos en la palabra celoso, pensamos en un ser inseguro, enfermizo, controlador, violento. Pero el celo puede ser  puro, cuando viene de un corazón puro.

Y cuando Dios es celoso, es porque Dios sabe que necesitamos. Él sabe que los ídolos que hacemos nos van a hacer daño, y por eso es celoso, nos cela con amor verdadero.

 

Una vez le preguntaron a Yeshua:

 Mat.22.34. Entonces los fariseos, oyendo que había hecho callar a los saduceos, se juntaron a una. 35. Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo:

  1. Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?

 

Ellos esperaban una Ley, una regla tajante

 

  1. Jesús le dijo: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente” 38. Este es el primero y grande mandamiento.

 

¿Nosotros entenderemos mejor que ellos, o no?

 

Agradecimiento por articulo a:

Editado por: Al Eved   02/14/5776

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