I MACABEOS. 10. De ellos surgió un vástago perverso, Antíoco Epífanes, hijo del rey Antíoco, que había estado en Roma como rehén y subió al trono el año ciento treinta y siete del Imperio griego.

De la línea de Seleuco I, después de varias generaciones, surge un retoño, un vástago, que marcó la historia del pueblo judío. Antíoco Epífanes.

Roma había derrotado a su padre, Antíoco el Grande, y por tal razón Antíoco había sido enviado a Roma como rehén. Roma ya  estaba preparándose para crear su propio imperio al debilitar y controlar los pequeños imperios dejados por los herederos de Alejandro Magno.

DANIEL

8:20 En cuanto al carnero que viste, que tenía dos cuernos, éstos son los reyes de Media y de Persia. 
8:21 El macho cabrío es el rey de Grecia, y el cuerno grande que tenía entre sus ojos es el rey primero. (Alejandro Magno)
8:22 Y en cuanto al cuerno que fue quebrado, y sucedieron cuatro en su lugar, significa que cuatro reinos se levantarán de esa nación, aunque no con la fuerza de él. 
8:23 Y al fin del reinado de éstos, cuando los transgresores lleguen al colmo, se levantará un rey altivo de rostro y entendido en enigmas
8:24 Y su poder se fortalecerá, mas no con fuerza propia; y causará grandes ruinas, y prosperará, y hará arbitrariamente, y destruirá a los fuertes y al pueblo de los santos
8:25 Con su sagacidad hará prosperar el engaño en su mano; y en su corazón se engrandecerá, y sin aviso destruirá a muchos; y se levantará contra el Príncipe de los príncipes , pero será quebrantado, aunque no por mano humana.

Tomando el poder

Antíoco nunca estuvo destinado a dirigir el reino Seléucida. Él era hijo de Antíoco (III) el Grande, pero era el tercer hijo, no el príncipe heredero primogénito. De hecho, Antíoco vivió gran parte de su infancia lejos de la capital de Siria, como rehén residente de la República romana. Sin embargo, al final éste lideraría uno de los ataques más feroces contra los judíos en la antigüedad.

Cuando Antíoco era un niño, su padre deseaba expandir el territorio seléucida saliendo del Levante y entrando a Grecia. Allí enfrentó a la República romana en una batalla feroz. Perdió y se le ordenó pagar un tributo anual masivo a Roma y enviar allí como rehenes a representantes de la familia seléucida. Entre esos rehenes estaba el joven Antíoco IV (quién luego se haría llamar Epífanes: “el Glorioso”).

Confinado a Roma, el joven Antíoco recibió la más alta clase de educación romana. Fue bien educado en las escuelas más aclamadas, codeándose con los intelectuales más grandes de la época. Se hizo amigo de muchos de los jóvenes aristócratas romanos.

DANIEL

8:23 Y al fin del reinado de éstos, cuando los transgresores lleguen al colmo, se levantará un rey altivo de rostro y entendido en enigmas

Miembros del gobierno romano esperaban que, si trataban bien a Antíoco, él al final aseguraría una alianza entre el reino seléucida y Roma.

En los últimos años de su adolescencia, llegó a Roma la noticia de que su padre había muerto y que su hermano, Seleuco Filopátor (el primogénito), había asumido la corona en Antioquía. Antíoco fue liberado cuando el joven hijo de Filopátor, el nuevo príncipe heredero, lo reemplazó como rehén de Roma.

Después de casi una década de estar retenido en Roma, Antíoco comenzó su viaje de vuelta a su tierra natal. En el camino, se detuvo en Atenas y fue empleado como asistente del magistrado principal de la ciudad por unos años.

Entonces Antíoco recibió noticias acerca de Filopátor: su hermano había sido asesinado a manos de uno de sus tesoreros. Inmediatamente, Antíoco pensó, ¡este es mi momento de actuar!

El trono seléucida debió haber pasado por derecho al hijo menor de  (rehen en Roma), pero Antíoco viajó rápidamente a Siria para tomar el trono para sí mismo. Ayudado por algunos de los amigos poderosos que había hecho en Atenas, Antíoco entró a Antioquía secretamente en el 175 a.C., antes de revelarse en una reunión pública. Usando la habilidad oratoria que había ganado en Roma y en Atenas, la dignidad real que regresaba apeló a los corazones del pueblo, aparentemente lleno de bondad y compasión. El pueblo de Antioquía aceptó su gobierno, aunque sabían que no era su derecho.

8:25 Con su sagacidad hará prosperar el engaño en su mano; y en su corazón se engrandecerá,

ANTÍOCO Y LOS JUDÍOS

El principal objetivo de la política exterior de Antíoco era tomar el reino ptolemaico, que tenía base en Egipto.

I MACABEOS

16.Cuando Antíoco se sintió seguro de su poder, proyectó apoderarse también de Egipto, para gobernar sobre ambos reinos.

17.Entonces entró en Egipto con un poderoso ejército, con carros, elefantes, caballería y una gran flota.

18.Allí atacó a Tolomeo, rey de Egipto. Este retrocedió ante él y huyó, dejando muchos muertos.

19.Antíoco ocupó las ciudades fortificadas de Egipto y saqueó todo el país.

20.Después de derrotar a Egipto, emprendió el camino de regreso, el año ciento cuarenta y tres, y subió contra Israel, llegando a Jerusalén con un poderoso ejército.

Después de algunas campañas exitosas, Antíoco se aventuró una vez más a Egipto para finalizar el trabajo. Esta vez, la República romana envió a sus flotas para apoyar a los ptolomeos. En lugar de enfrentarse con los romanos, Antíoco sabiamente retiró sus fuerzas de Egipto, para no volver jamás.

En su viaje de regreso desde Egipto hasta Siria en el 168 a.C., Antíoco decidió derramar su rabia sobre uno de sus pueblos subyugados: los judíos.

Durante la década anterior, muchos de los judíos en la ciudad capital de Judea habían sido helenizados, adoptando la cultura que dominaba al reino seléucida y más allá. Pero los judíos todavía practicaban muchas de sus tradiciones y leyes antiguas. Los seléucidas tenían poder sobre los asuntos y tributos de Judea; sin embargo, le permitían a su pueblo mantener muchas de sus costumbres.

I MACABEOS

1:11 Fue entonces cuando apareció en Israel un grupo de renegados que sedujeron a muchos, diciendo: “Hagamos una alianza con las naciones vecinas, porque desde que nos separamos de ellas, nos han sobrevenido muchos males”. 
1:12 Esta propuesta fue bien recibida, 
1:13 y algunos del pueblo fueron en seguida a ver al rey y este les dio autorización para seguir las costumbres de los paganos.
1:14 Ellos construyeron un gimnasio en Jerusalén al estilo de los paganos, 
1:15 disimularon la marca de la circuncisión y, renegando de la santa alianza, se unieron a los paganos y se entregaron a toda clase de maldades.

Los judíos habían escuchado que Antíoco había sido asesinado, y que un sacerdote rival se había convertido en sumo sacerdote, sacando al sacerdote que Antíoco había nombrado en ese cargo. Cuando Antíoco llegó a la escena, lanzó uno de los actos más inexplicablemente bárbaros en la historia.

Antíoco fue primero al templo en Jerusalén y puso una estatua del dios griego Júpiter  (Zeus) Olimpo en el lugar santísimo. Sobre el altar de sacrificio en el patio del templo, él forzó a los sacerdotes a sacrificar carne de cerdo a los dioses paganos. Cualquiera que fuera visto en Jerusalén practicando cualquier otra forma de religión que no fuera la de Antíoco era sentenciado a muerte inmediata. Donde quiera que encontraran libros de la Biblia, eran destruidos, así como las personas en cuya posesión eran hallados.

Con el fin de asegurarse de que los judíos no volvieran a su religión, Antíoco ordenó que una fortaleza masiva fuera construida justo al sur del templo. Esta imponente ciudadela les dio a las fuerzas de Antíoco la capacidad de ver todo lo que sucedía en el área del templo. Sus impenetrables muros también le permitían a Antíoco guarnecer las tropas en Jerusalén en caso que los judíos pensaran rebelarse.

I MACABEOS 1

21.Antíoco penetró arrogantemente en el Santuario y se llevó el altar de oro, el candelabro con todas sus lámparas,

22.la mesa de los panes de la ofrenda, los vasos para las libaciones, las copas, los incensarios de oro, el cortinado y las coronas, y arrancó todo el decorado de oro que recubría la fachada del Templo.

23.Tomó también la plata, el oro, los objetos de valor y todos los tesoros que encontró escondidos.

24.Cargó con todo eso y regresó a su país, después de haber causado una gran masacre y de haberse jactado insolentemente.

25.Una gran consternación se extendió por todo Israel.

26.Gimieron los jefes y los ancianos, languidecieron las jóvenes y los jóvenes, la belleza de las mujeres se marchitó.

27.El recién casado entonó un canto fúnebre; sentada en el lecho nupcial, la esposa estuvo de duelo.

28.Tembló la tierra por sus habitantes, y toda la casa de Jacob se cubrió de vergüenza.” 

Luego:

29.Dos años después, el rey envió a las ciudades de Judá un recaudador de impuestos, que se presentó en Jerusalén con un poderoso ejército.

30.Él les habló amistosamente, pero con la intención de engañarlos, y después que se ganó su confianza, atacó sorpresivamente a la ciudad y le asestó un terrible golpe, causando numerosas víctimas entre los israelitas.

31.Luego saqueó la ciudad, la incendió, y arrasó sus casas y la muralla que la rodeaba.

32.Sus hombres tomaron prisioneros a las mujeres y a los niños y se adueñaron del ganado.

33.Después, levantaron en torno a la Ciudad de David una muralla alta y resistente, protegida por torres poderosas, y la convirtieron en su Ciudadela.

34.Allí establecieron un grupo de gente impía, sin fe y sin ley, que se fortificó en ese lugar.

35.Lo proveyeron de armas y víveres, y depositaron allí el botín que habían reunido en el saqueo de Jerusalén. Así se convirtieron en una permanente amenaza.

36.Esto llegó a ser una asechanza para el Santuario, una cruel y constante hostilidad para Israel.

37.Derramaron sangre inocente alrededor del Templo y profanaron el Lugar santo.

38.A causa de ellos, huyeron los habitantes de Jerusalén y la Ciudad se convirtió en una colonia de extranjeros: se volvió extraña para los que nacieron en ella y sus propios hijos la abandonaron.

39.Su Santuario quedó devastado como un desierto, sus fiestas se transformaron en duelo, sus sábados en motivo de burla y su honor en desprecio.

40.Tan grande fue su vergüenza como lo había sido su gloria, y su grandeza dio paso a la aflicción.

Con el corazón de Jerusalén profanado y la construcción en marcha en la ciudadela, Antíoco retomó su camino hacia Antioquía. Allí él oficializó su política emitiendo un decreto formal a todo el reino. Su decreto decía que “todo el reino debería ser un pueblo y que cada nación debía renunciar a sus costumbres”.

I MACABEOS 1

41.El rey promulgó un decreto en todo su reino, ordenando que todos formaran un solo pueblo

42.y renunciaran a sus propias costumbres. Todas las naciones se sometieron a la orden del rey

43.y muchos israelitas aceptaron el culto oficial, ofrecieron sacrificios a los ídolos y profanaron el sábado.

44.Además, el rey envió mensajeros a Jerusalén y a las ciudades de Judá, con la orden escrita de que adoptaran las costumbres extrañas al país:

45.los holocaustos, los sacrificios y las libaciones debían suprimirse en el Santuario; los sábados y los días festivos debían ser profanados;

46.el Santuario y las cosas santas debían ser mancillados;

47.debían erigirse altares, recintos sagrados y templos a los ídolos, sacrificando cerdos y otros animales impuros;

48.los niños no debían ser circuncidados y todos debían hacerse abominables a sí mismos con toda clase de impurezas y profanaciones,

49.olvidando así la Ley y cambiando todas las prácticas.

50.El que no obrara conforme a la orden del rey, debía morir.

51.En estos términos escribió a todo su reino. Además nombró inspectores sobre todo el pueblo, y ordenó a las ciudades de Judá que ofrecieran sacrificios en cada una de ellas.

flavio josefo tres aÑos y medio

Para ejecutar su decreto, envió soldados a Jerusalén y a todo el campo de Judea. Los soldados impedían a los judíos ofrecer holocaustos, sacrificios y libaciones en el santuario en Jerusalén. Ellos los forzaban a guardar costumbres extrañas, construir altares y santuarios a ídolos, sacrificar y comer carnes inmundas, dejar a sus hijos incircuncisos y quebrantar el Sábado. Aquellos que circuncidaran a sus hijos eran quemados hasta la muerte. Muchos judíos adoptaron la religión pagana.

I MACABEOS 1

52.Mucha gente del pueblo, todos los que abandonaban la Ley, se unieron a ellos y causaron un gran daño al país,

53.obligando a Israel a esconderse en toda clase de refugios.

54.El día quince del mes de Quisleu, en el año ciento cuarenta y cinco, el rey hizo erigir sobre el altar de los holocaustos la Abominación de la desolación. También construyeron altares en todos las ciudades de Judá.

55.En las puertas de las casas y en las plazas se quemaba incienso.

56.Se destruían y arrojaban al fuego los libros de la Ley que se encontraban,

57.y al que se lo descubría con un libro de la Alianza en su poder, o al que observaba los preceptos de la Ley, se lo condenaba a muerte en virtud del decreto real.

58.Valiéndose de su fuerza, se ensañaban continuamente contra los israelitas sorprendidos en contravención en las diversas ciudades.

59.El veinticinco de cada mes, se ofrecían sacrificios en el ara que se alzaba sobre el altar de los holocaustos.

60.A las mujeres que habían circuncidado a sus hijos se las mataba, conforme al decreto,

61.con sus criaturas colgadas al cuello. La misma suerte corrían sus familiares y todos los que habían intervenido en la circuncisión.

62.Sin embargo, muchos israelitas se mantuvieron firmes y tuvieron el valor de no comer alimentos impuros;

63.prefirieron la muerte antes que mancharse con esos alimentos y quebrantar la santa alianza, y por eso murieron.

64.Y una gran ira se descargó sobre Israel.

Antíoco no solo estaba tratando de controlar una población subyugada. Él buscaba destruir cualquier vestigio de la verdad y las leyes de Dios.

La incursión de Antíoco a Judea fue extremadamente exitosa. Todo Judea se entregó al helenismo a expensas de la ley de Dios; todos, excepto por una familia en Judea occidental conocida como la familia Asmonea (o los Macabeos). Esta familia más tarde lideraría una rebelión contra Antíoco y el reino seléucida, conocida como la rebelión macabea.

Antíoco envió varios generales a Judea en los siguientes años, pero ninguno de ellos pudo aplastar la rebelión. Antíoco Epífanes estaba con el principal ejército seléucida en el oriente tratando de aplastar la creciente rebelión partia. Fue allí que él escuchó de la derrota de uno de sus generales en Judea. Inmediatamente partió hacia Judea para aplastar la rebelión por sí mismo. Según Polibio, historiador de la época, cuando Antíoco iba de camino a destruir a los judíos, fue golpeado y turbado con un “delirio perpetuo” de alguna clase, “imaginando que los espectros [espíritus aterradores] estaban continuamente delante de él, reprochándole por sus crímenes”. Este tormento lo volvió literalmente loco. Poco después, en el 164 a.C., Antíoco murió.

DANIEL

8:25 Con su sagacidad hará prosperar el engaño en su mano; y en su corazón se engrandecerá, y sin aviso destruirá a muchos; y se levantará contra el Príncipe de los príncipes , pero será quebrantado, aunque no por mano humana.

Por casi 2.200 años el nombre de Antíoco ha sido sinónimo de los enemigos de los judíos que les quitarían su libertad, sus vidas y su verdad.

DANIEL:

8:8 Y el macho cabrío se engrandeció sobremanera; pero estando en su mayor fuerza, aquel gran cuerno fue quebrado (muerte de Alejandro Magno), y en su lugar salieron otros cuatro cuernos notables ( 4 generales) hacia los cuatro vientos del cielo

8:9 Y de uno de ellos  salió un cuerno pequeño, que creció mucho al sur, y al oriente, y hacia la tierra gloriosa. (Antíoco llamado Epifanes)
8:10 Y se engrandeció hasta el ejército del cielo; y parte del ejército y de las estrellas echó por tierra, y las pisoteó. 
8:11 Aun se engrandeció contra el príncipe de los ejércitos, y por él fue quitado el continuo sacrificio, y el lugar de su santuario fue echado por tierra. 
8:12 Y a causa de la prevaricación le fue entregado el ejército junto con el continuo sacrificio; y echó por tierra la verdad, e hizo cuanto quiso, y prosperó.

 

Fuente y agradecimiento:

https://www.latrompeta.es/es/articles/posts/quien-fue-antioco-epifanes

http://www.vicariadepastoral.org.mx/sagrada_escritura/biblia/antiguo_testamento/20_macabeos-1_01.htm

https://www.iglesia.net/biblia/libros/daniel.html#cap8

https://www.bibliacatolica.com.br/el-libro-del-pueblo-de-dios/i-macabeos/1/