Joel: Yejová es Dios. Autor del libro profético que lleva su nombre, de quien nada se sabe sino que fue hijo de Petuel (1:1) y que tal vez su ciudad natal fuese Jerusalén.

El libro de Joel  se divide en dos partes bien definidas. La primera parte (1:1 – 2:27) describe una plaga de langostas e interpreta su significado. Joel describe con realismo la manga que avanza  primero sobre el campo (1:2-12) y luego contra la ciudad (2:1-11) destruyéndolo todo, hasta que no queda ni con qué hacer las ofrendas rituales (1:8-10)

1:8 Llora tú como joven vestida de cilicio por el marido de su juventud. 
1:9 Desapareció de la casa de Yehová la ofrenda y la libación; los sacerdotes ministros de Yehová están de duelo. 
1:10 El campo está asolado, se enlutó la tierra; porque el trigo fue destruido, se secó el mosto, se perdió el aceite. 

Joel interpreta esta señal como un llamado al arrepentimiento (1:13,14) en vista del “Día de Yejová” que se aproxima (1:15; 2:12-17) y que será terrible (2:16-20). Si el pueblo se arrepiente, ayuna y ora, Dios no desoirá su clamor, se arrepentirá ( es decir, no persistirá en destruir) y hará volver la prosperidad (2:18-25).

1:13 Ceñíos y lamentad, sacerdotes; gemid, ministros del altar; venid, dormid en cilicio, ministros de mi Dios; porque quitada es de la casa de vuestro Dios la ofrenda y la libación. 
1:14 Proclamad ayuno, convocad a asamblea; congregad a los ancianos y a todos los moradores de la tierra en la casa de Yehová vuestro Dios, y clamad a Yehová. 

La segunda parte (2:28-3:21) es una visión del porvenir, que describe:

1.- Un derramamiento intenso del espíritu sobre todo el pueblo (2:28-32)

2:28 Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. 
2:29 Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días. 
2:30 Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo. 
2:31 El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Yehová. 
2:32 Y todo aquel que invocare el nombre de Yehová será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Yehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado.

2.- La destrucción de los enemigos de Israel que es descrita en colores apocalípticos, y la restauración del pueblo de Dios (3:1-21).

En vista de que la primera parte parece describir un hecho histórico concreto y la segunda es una profecía sin fin, algunos críticos han concluido que se trata de dos porciones, correspondientes a distintos autores y épocas.

El libro es difícil de fechar porque refleja algunas condiciones que corresponden a épocas preexílicas, y otras propias de un período postexílico. La tradición la consideraba como la más antigua obra profética escrita que se había conservado, y lo ubicaba probablemente durante la infancia de Joás, en el siglo IX a.C.)

Algunos críticos modernos lo consideran proveniente del siglo IV a.C. y otros del VI a.C.. La mayor parte coincide en que la plaga descrita en los primeros capítulos debe considerarse como un hecho histórico concreto, sin perjuicio de ver en un símbolo del “día de Yejová”.

Los hechos históricos son proyectados sobre una pantalla final: las langostas son un tipo de  los poderes que oprimen al pueblo de Dios, la restauración de los campos arrasados es tipo de la recuperación de la original armonía de la  creación y de su perfección en el reino venidero (3:17,18); Jn 4:14; Ap. 22:1,2).

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JUAN

4:14 mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. 

APOCALIPSIS

22:1 Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. 

22:2 En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. 

El Futuro traerá la reivindicación del pueblo de Dios y la destrucción de sus enemigos (3:3:9-17; Apc. 14:420).

Pero es la promesa del derramamiento del Espíritu  (Ruaj Hakodesh) la porción más apreciada de Joel. El “Día de Yejová”· no se caracterizará simplemente  por hechos espectaculares, sino por la efusión del espíritu de Dios sobre todo su pueblo.

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Fuente y agradecimiento:

https://es.wikipedia.org/wiki/Joel

Diccionario Ilustrado de la Biblia. Editorial caribe

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